El alcalde de Orihuela estudia un préstamo bancario para construir un puente sobre la AP-7

Desde hace más de una década, los vecinos de Lomas de Cabo Roig llevan reclamando la construcción de un puente peatonal sobre la AP-7. Actualmente, los peatones, mamás con niños en carritos de bebé, scooters, usuarios de sillas de ruedas, bicicletas y todos, comparten el mismo arcén estrecho al costado de una vía transitada, peligrosa y sin iluminación, cuando caminan entre la urbanización Lomas y la costa.

Como única forma de cruzar la barrera que separa la urbanización de supermercados, bares, restaurantes y la costa, el riesgo que supone este paseo de 2 kilómetros durante el día es enorme y, sin iluminación, mucho más cuando la luz disminuye.

Ahora, afortunadamente, el alcalde, Pepe Vegara, ha dicho que es el momento de cerrar este capítulo que, junto con un nuevo embalse de agua potable, considera una de las dos obras prioritarias en la costa oriolana. Por ello tenemos entendido que el alcalde está pensando ahora en pedir un préstamo de 1,37 millones para llevar a cabo el proyecto.

Los antecedentes del requerimiento se remontan a enero de 2002. Ese año el Pleno aprobó el desarrollo urbanístico del sector de Lomas de Cabo Roig con la empresa Urbana San Miguel SL. El acuerdo incluía una garantía de 1,2 millones que la compañía depositó a Bancaja (hoy CaixaBank) en diciembre de 2004. En aquel acuerdo, entre las obligaciones de la constructora figuraba la construcción del puente sobre la AP-7.

Sin embargo, en los años siguientes la empresa empezó a experimentar dificultades económicas con el estallido de la burbuja inmobiliaria, por lo que nunca estuvo dispuesta a cumplir su compromiso.

Decidiendo que no podían esperar más, en 2018 el Ayuntamiento obtuvo el permiso de Carreteras del Estado, autorización que Urbana San Miguel estaba utilizando como excusa para no acometer la obra. Pero, una vez más, y pese a tener ya los papeles en regla, la promotora hizo caso omiso a las exigencias del Ayuntamiento.

En el pleno ordinario de julio de 2021, el Gobierno, encabezado entonces por el alcalde Emilio Bascuñana, exasperado por la falta de avances, declaró la caducidad del convenio por incumplimiento de la promotora, y se acordó embargar la garantía. de 1,2 millones de euros que había depositado el promotor en 2004. Sin embargo, el banco se negó a entregar el dinero. El caso acabó en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

Mientras seguía el trámite legal, el concejal de Urbanismo, José Aix (Cs), autorizó la redacción del pliego de condiciones del puente, cuya redacción se licitó. Sin embargo, el secretario municipal informó entonces de un error en las especificaciones, por lo que finalmente el proyecto fue retirado.

Ahora, mientras el consistorio sigue buscando vía judicial el desbloqueo del depósito de los promotores, el alcalde considera que el préstamo sería suficiente para acometer todo el proyecto. Sin embargo, al momento de escribir este artículo, no es más que una consideración, y el alcalde aún reflexiona sobre cualquier decisión.