Descartan cortes en el suministro de agua a los hogares a pesar de la sequía
  • Segura se plantea aumentar hasta un 50% las restricciones de riego por la falta de lluvias

La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha comenzado a trazar sus planes ante una más que previsible ausencia de lluvias y un agravamiento de la actual sequía.

A partir de mediados de febrero se podría poner sobre la mesa aumentar las restricciones de riego hasta en un 50 por ciento; y en marzo se declararía la situación de sequía extraordinaria con la puesta en funcionamiento de los pozos de sequía.

Estas son las medidas que anunció este viernes el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea, antes de la reunión de su junta directiva, reunión en la que se leyó un informe sobre la caída de reservas en los pantanos de la cuenca, que han perdido 170 hectómetros cúbicos durante el último año y que actualmente se encuentran al 18 por ciento de su capacidad.

Todas las miradas están puestas actualmente en las lluvias previstas que se esperan en España durante la segunda quincena de febrero y que podrían ayudar a paliar la dramática pérdida de reservas. Pero no se cree que estas precipitaciones cambien el panorama, ya que, según Urrea, sería necesario que llueva durante un mes y medio para evitar la declaratoria de sequía.

A mediados de mes se constituiría la Comisión de Sequía, que podría introducir un endurecimiento de las restricciones, lo que afectaría a las comunidades de regantes. Dijo que se descartan recortes en el suministro humano.

El 1 de marzo, de persistir la situación actual, se declararía situación extraordinaria de sequía, lo que supondría la puesta en marcha de los pozos de sequía.

Urrea afirmó que ya está todo listo para poner inmediatamente en funcionamiento el Sinclinal de Calasparra que proporcionaría recursos de 31 hectómetros cúbicos anuales. Paralelamente, se adelanta la puesta en marcha de los pozos Vega Media y Vega Baja, los cuales serían utilizados, dependiendo de la disponibilidad de recursos.

Como último recurso, se pondrían en marcha otros pozos en Albacete destinados a garantizar el consumo humano y para el abastecimiento de la Mancomunidad del Taibilla. Esta última posibilidad sería un recurso de emergencia, en caso de extrema necesidad.