PNV y Bildu acaban la campaña con incertidumbre sobre el recuento final

No hay campaña sin animal bovino. Da igual dónde se celebren. En estas elecciones vascas la vaca la ha puesto el PNV. “Bittori” rumia como todas, no habla, pero dice “nooooo” a todo. Quien sí le susurra es el candidato Imanol Pradales. Montes verdes, un caserío de fondo y una vaca que reniega de cualquier cosa que le dicen y a la cual se le pregunta “qué propone” ante tanta negativa. Es la imagen que ha elegido el PNV para reflejar a esa izquierda abertzale que, según Sabin Etxea (y otros partidos), diagnostica pero dice no a todo y no tiene propuestas aplicables y útiles. Es la forma en la que los jeltzales, con algo de humor, han querido amarrar el voto de quienes dudan para que no se queden en casa ni se les escapen hacia Bildu.