Sánchez convierte ahora su plan de regeneración democrática en una palanca electoral

Las reformas legislativas para impulsar un plan “regeneración democrática” por el que Pedro Sánchez justificó su continuidad al frente del Gobierno deberán esperar. Entre las críticas de la derecha y las exigencias de la izquierda a “ir más allá”, el Gobierno se centra por ahora con agitar este debate entre los partidos políticos y la sociedad civil. “Ahora estamos en la fase de articular el debate”, explican fuentes de Moncloa para rechazar que sea el momento de poner iniciativas encima de la mesa. Todo ello, acompañado también de una llamada a la “movilización” que trascienda las siglas. Lo cierto es que ni siquiera está previsto abrir una ronda de contactos con los grupos parlamentarios para abordar esta agenda de reformas ni tampoco con organizaciones profesionales o colectivos implicados.