El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha concluido su gira por Estados Unidos con una visita a Los Ángeles donde presentó la estrategia de gobierno ‘España, Hub Audiovisual de europa‘Programa de incentivos para convertir a España en el “Hollywood de Europa”.
El plan del gobierno español incluirá una inversión de 1.600 millones de euros de dinero público para fomentar la inversión internacional en la industria cinematográfica española, así como seguir desarrollando contenidos españoles para la exportación.
El gobierno espera que el plan de incentivos consiga un aumento del 30% en la producción en España para 2025 con un enfoque triple que incluye reducir la burocracia para las productoras cinematográficas, introducir nuevas tecnologías y fomentar la igualdad de género en la industria.
Queremos hacer de España una superpotencia audiovisual. Por eso hemos creado #EspañaAVSHub. En reuniones de hoy con los directores generales de gigantes audiovisuales les expliqué este plan y por qué nuestro país es el escenario perfecto para sus proyectos. ¡Nos vemos en España! pic.twitter.com/5Pad8Ti6mz
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) 23 de julio de 2021
La industria cinematográfica española ha experimentado un renacimiento en los últimos años y ha visto importantes contenidos internacionales con Netflix, incluidas las populares series. atraco de dineroen el que ocho ladrones toman rehenes y se encierran en la Royal Mint, así como documentales muy bien recibidos como el Asesinatos de Alcasser
El presidente del Gobierno se reunió con responsables de la industria, entre ellos altos directivos de Netflix, HBO, Disney y WarnerMedia, diciéndoles que “España tiene todos los incentivos administrativos y fiscales necesarios, así como todos los escenarios y localizaciones posibles para recibir nuevos proyectos y crear nuevas ficciones. Aspiramos a convertirnos, y así se ha dicho en algunos medios, si me permiten comparar, el Hollywood de Europa”.
La visita de cuatro días se centró en Nueva York, donde se reunió con banqueros e inversores, así como en California, con visitas a Silicon Valley y al centro de pruebas de la NASA, pero no incluyó Washington ni ninguna escala política.