Donald Trump demostró que nada ha cambiado al utilizar a la persona que murió en su mitin como elemento de utilería, divagar y traer a colación sus viejas quejas durante su discurso de aceptación de la nominación.
Trump convirtió el relato del intento de asesinato en un sketch de SNL:
Trump es la única persona capaz de hacer que un intento de asesinato suene como un sketch de SNL. Trump cree que es un gran contador de historias, pero eso es absurdo. imagen.twitter.com/wv5GZCIoPv
— Sarah Reese Jones (@PoliticusSarah) 19 de julio de 2024
Trump usó como accesorio el uniforme del bombero MAGA que recibió un disparo en su mitin:
Trump ahora está usando el casco de bombero de su fanático muerto como apoyo, ya que hasta ahora, Trump se ha apoyado fuertemente en el intento de asesinato y no ha dicho nada sobre lo que haría como presidente. imagen.twitter.com/CQfcuIz2NT
— Sarah Reese Jones (@PoliticusSarah) 19 de julio de 2024
Trump rindió homenaje a su compañero racista Hulk Hogan:
Trump rinde homenaje a su compañero racista naranja Hulk Hogan. imagen.twitter.com/9WohsJOuwN
— Sarah Reese Jones (@PoliticusSarah) 19 de julio de 2024
Trump incluso admitió que está tratando de comprar votos en Wisconsin:
Trump rinde homenaje a su compañero racista naranja Hulk Hogan. imagen.twitter.com/9WohsJOuwN
— Sarah Reese Jones (@PoliticusSarah) 19 de julio de 2024
El discurso estuvo plagado de las mismas quejas de siempre contra Trump, promesas vagas y lenguaje delirante. Contó con elementos de utilería y todos los trucos en los que Trump ha confiado durante casi una década.
Lo que le faltó al discurso fue energía. Trump es como una franquicia cinematográfica en su segunda secuela. La primera fue un éxito y los fanáticos leales son tan devotos como siempre, pero todo el asunto está cansado y agotado.
En su discurso no se dio ninguna impresión de que Trump fuera capaz de aprender algo o de obtener alguna información del intento de asesinato. Trump pasó casi 30 minutos de su discurso intentando utilizar el intento de asesinato para ayudar a su campaña.
Donald Trump no ha cambiado ni un ápice. Es igual de peligroso, igual de extremista y aún más inadecuado para ocupar el cargo en 2024.