Después de que el Ayuntamiento de Torrevieja no consiguiera que la constructora que construyó el Hospital de Torrevieja ampliara la carretera CV-95, lo que formaba parte de la demanda original del contrato, este cuello de botella ha contribuido al caos de tráfico en el enlace con la N-332 durante años, pero ahora podría convertirse pronto en una realidad.
El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, anunció que las obras se licitarán mientras estaba en Torrevieja presentando la estrategia de vivienda social del Plan Vive.
Según el responsable del Consell, la obra costará 167.585 euros y consistirá en la ampliación del tramo de la CV-95 a su paso por el hospital de Torrevieja. La factura debería haberla abonado en un principio la constructora del hospital, en lugar de fondos públicos.
Explicó que se pretende conseguir un doble efecto positivo: por un lado, descongestionar el principal acceso a la ciudad salinera y, por otro, facilitar un itinerario preferente a los pacientes y otros usuarios del hospital de Torrevieja, que a menudo sufren atascos y otras incidencias en su camino hacia el centro médico.
Carlos Mazón ha anunciado que próximamente se iniciarán los estudios sobre el proyecto para determinar la forma adecuada de desarrollarlo.
El jefe del ejecutivo autonómico ha subrayado que este hecho demuestra, una vez más, el compromiso del actual equipo de gobierno autonómico con la mejora de las infraestructuras de la Vega Baja tras años, a su juicio, de dejadez por parte del anterior Consell del Botànic, olvidando convenientemente mencionar que fueron los propios diputados locales de su propio partido los que, al igual que en el caso de la ampliación de la N-332, no garantizaron la ejecución de la obra.