El presidente de la asociación de agencias de viajes Aviba, Pedro Fiol, anticipa “ocupación muy alta” en octubre y una probable extensión de la temporada hasta mediados de noviembre.
Fiol dice que la demanda turística actualmente está dividida entre “aquellos que Siguen viniendo en temporada alta y pueden permitírselo.aunque reduzcan el número de días, y aquellos que no quieran renunciar a sus vacaciones en Baleares sino posponerlas o adelantarlas a meses con precios más bajos”.
La experiencia de esta temporada ha sido de mayor crecimiento del número de turistas pero de estancias más cortas y menor gasto en el sector complementario (restaurantes, excursiones, tiendas, etc.). El menor gasto contrasta con 2022 y 2023, aunque la tendencia hacia duraciones más cortas El año pasado se observó una reducción de alrededor de un día, hasta los 6,5 días de media. En los últimos quince años, la duración media más alta fue de 9,4 días en 2009.
Si bien las estadías más cortas pueden deberse a precios más altos, también pueden reflejar un cambio en los hábitos vacacionales: más vacaciones o descansos, pero de corta duración.
Para el final de la temporadaTanto la red de mercados de viajes TravelgateX como los analistas Mabrian apuntan a un aumento de alrededor del dos por ciento. TravelgateX afirma que en algunos mercados habrá un aumento, como el británico. Mabrian destaca el crecimiento del mercado español. Los mercados británico y españolsegundo y tercer lugar en número de turistas en Baleares, experimentaron ambos descensos de dos dígitos en julio: 10% y 13% respectivamente.
Respecto a estas caídas, Fiol no las ve como problemáticas: “Estamos compensando con el crecimiento de otros mercados con mayor poder adquisitivo”. No es una tragedia“Teniendo en cuenta el nivel de llegadas, que es un récord absoluto, podemos permitir estas pequeñas fluctuaciones”.
En cuanto a los turistas españoles, un estudio del Observatorio Nacional de Turismo Emisor, en el que participan empresas como Iberia y Amadeus, ha demostrado que los viajeros españoles eligen cada vez más sus vacaciones en el meses menos concurridos del año.