Un temblor de magnitud 3,8 sacude Gran Canaria, uno de los más fuertes en 60 años • The Canary News

El martes 10 de septiembre de 2024, un terremoto de magnitud 3,8 sacudió Gran Canaria, uno de los seísmos más fuertes que se han sentido en la isla en seis décadas. El seísmo, con epicentro en el municipio costero norteño de Santa María de Guía, se sintió en 14 de los 21 municipios de Gran Canaria, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Los habitantes de toda la isla describieron el suceso de diversas maneras: “Las paredes y las puertas temblaron”, “parecía como si pasara una apisonadora” y “el suelo se estremeció”. A pesar del impacto generalizado, no se reportaron daños ni heridos, aunque el temblor causó una importante alarma.

Cronología

El terremoto se produjo a las 19:20 horas y su epicentro se situó en los 28,18° de latitud norte y los 15,6° de longitud oeste, a unos 20 kilómetros bajo la superficie del océano. Inicialmente se informó de un temblor de magnitud 4,1 cerca de Gáldar, pero posteriormente se degradó a 3,8, con epicentro confirmado cerca de Santa María de Guía. El temblor no duró más de dos segundos, pero fue suficiente para provocar una ola de preocupación en el norte y centro de la isla.

El IGN aclaró que el temblor fue el típico de un evento de esta intensidad, ya que los habitantes de varios municipios sintieron el temblor tanto en espacios interiores como exteriores. Un vecino de Santa Cristina informó: “La cama se sacudió y el armario crujió. Fue un susto muy fuerte”. En Moya, ubicado cerca del epicentro, se registró un evento de nivel IV en la Escala Macrosísmica Europea, el temblor de mayor intensidad del día, y algunos residentes escucharon un ruido retumbante similar a un trueno.

Zonas afectadas en Gran Canaria

El seísmo se sintió con mayor intensidad en localidades del norte del país como Agaete, Firgas, Arucas, Teror y Moya, así como en zonas del centro del territorio como Vega de San Mateo, Valleseco y Valsequillo. Los vecinos de estas localidades afirmaron haber sentido un temblor notable, de intensidad III-IV, caracterizado por el tintineo de platos, el crujido de ventanas y el balanceo de lámparas.

En otras regiones, como Gáldar, Ingenio, Telde y Mogán, el seísmo se sintió más débilmente y algunos vecinos no lo notaron en absoluto. Una mujer de Guía dijo: “No sentí nada y cuando escuché la noticia pensé que era una broma”. El impacto del terremoto también fue menos pronunciado en zonas de Las Palmas de Gran Canaria, como Los Giles y Los Hoyos.

Respuesta de emergencia y reacción pública

Poco después del terremoto, el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad de Canarias (Cecoes 112) recibió una oleada de llamadas de ciudadanos preocupados, especialmente de los residentes en los municipios del norte de Moya, Guía, Arucas, Teror y Valsequillo. A pesar del pánico, no se registraron incidentes ni daños.

Según el IGN, la intensidad IV indica un sismo moderado, que se siente más en espacios interiores que en exteriores. El nivel de temblor se describe como leve, lo que hace que objetos como platos y ventanas vibren, pero no representa una amenaza estructural. El IGN aseguró al público que los efectos del sismo fueron consistentes con la actividad sísmica moderada anterior en la isla.

Contexto histórico

Aunque los terremotos no son habituales en Gran Canaria, este temblor ha sido el más fuerte desde hace ocho años, cuando otro terremoto de magnitud 3,8 sacudió la isla, con epicentro en Vega de San Mateo. Ese evento también se sintió con fuerza en la ciudad norteña de Agaete. La isla, aunque no es tan activa sísmicamente como otras partes del archipiélago canario, ocasionalmente experimenta temblores debido a su ubicación cerca de varias fallas.

Hasta el momento no se han registrado réplicas significativas, pero el IGN no descarta la posibilidad de que se produzcan más movimientos sísmicos. Se recomienda a los residentes que estén atentos a su entorno y sigan las indicaciones de las autoridades locales.

Mientras tanto, la vida en la isla continúa como siempre, y es probable que el recuerdo de este breve pero potente terremoto perdure entre quienes lo sintieron en primera persona. La dinámica geológica de Gran Canaria probablemente dará lugar a otros eventos sísmicos notables en el futuro, aunque es poco probable que causen daños significativos y seguirán siendo lo suficientemente raros e inusuales como para generar conversaciones y titulares ocasionales.

http://www.ign.es/web/ign/portal/ultimos-terremotos/-/ultimos-terremotos/getDetails?evid=es2024rvteh&zona=1#