Una cuestión de atracción molecular | TS Digest

Hace más de 40 años, Marià Alemany Lamana y su equipo tuvieron que actuar con rapidez para evitar que se publicara una interpretación errónea de sus datos.

María Alemany Lamana

A finales de los años 70, dirigí un grupo de investigación en la Universidad de las Islas Baleares para investigar los cambios metabólicos durante el desarrollo. Como la universidad era nueva, teníamos un presupuesto limitado y no teníamos instalaciones controladas para experimentos con animales en ratas.

Los embriones de pollo surgieron como una alternativa viable. También fueron un sistema modelo interesante, ya que aún quedaban preguntas sobre las adaptaciones bioquímicas durante el desarrollo temprano del pollo, incluida la velocidad y la ubicación de la síntesis de proteínas.

Abordamos estas cuestiones inyectando aminoácidos marcados con carbono 14 en óvulos fertilizados. Después de 24 horas de incubación, diseccionamos los diferentes componentes del óvulo y medimos la señal radiactiva utilizando un contador de centelleo.

Los aminoácidos marcados parecían incorporarse a las proteínas, lo que indica una metabolización rápida, lo que contrastaba con el hecho de que la síntesis de proteínas es relativamente lenta. También encontramos el marcado de forma constante en la yema y la albúmina, dos componentes que presumiblemente no están sujetos a una síntesis activa por parte del embrión. Aunque no pudimos explicar los hallazgos a nuestra entera satisfacción, los presentamos para su publicación y seguimos buscando explicaciones. Entonces, encontramos un artículo que describía cómo los aminoácidos que parecían estar incorporados a las proteínas en realidad estaban físicamente unidoo adsorbidos, a ellos.1

Pusimos a prueba la hipótesis de la adsorción y descubrimos que también era así en nuestros experimentos. Aunque nos sorprendió descubrir que nuestra interpretación de los resultados era incorrecta, nos sentimos satisfechos de poder explicarlos por completo. Sin embargo, este sentimiento se convirtió rápidamente en preocupación, ya que acabábamos de recibir la carta de aceptación de la revista. Era inaceptable que publicáramos algo que sabíamos que era incorrecto, por lo que rápidamente escribimos al editor de la revista para solicitar que retirara el manuscrito.

Esta experiencia nos mostró el valor de pensar de manera innovadora y comprobar una y otra vez los resultados. También destacó la responsabilidad de los científicos de hacer siempre su mejor trabajo, lo que incluye no publicar información que saben que es inexacta.

Esta entrevista ha sido editada para mayor brevedad y claridad.

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