Han pasado ya cuatro semanas desde que Guiem Comamala, de 20 años, perdió la vida en Accidente mortal en Cala Bona.
De los hechos que sucedieron la noche del 23 de agosto, cuando se produjo el accidente, y el día siguiente, se han ido conociendo más detalles. El informe de la Guardia Civil apunta a que en la zona de Cala Bona había unas 15 embarcaciones pesqueras, entre ellas la que utilizaban Guiem, su hermano pequeño Gerard y su tío Fausto. Tras la colisión entre el pesquero y el yate La Lunaotra persona dice que tuvo que tomar acción evasivaa pesar de que el foco del yate brillaba directamente sobre él y su barco.
El capitán, Dennis Viehof, y otras cinco personas (dos hombres y tres mujeres) que estaban en el yate habían estado bebiendo el champán Buck’s con vodka antes del accidente. Una de las mujeres dijo a los investigadores que habían estado bebiendo, pero que “Nadie estaba borracho”.
El yate entró en el puerto de Porto Cristo a las 21.38 horas. Los seis abandonaron el yate y se fueron a pasar la noche en una discoteca de Cala Ratjada. La mujer añadió que la primera vez que ella y otras personas se enteraron del accidente fue cuando un amigo le dijo que Dennis había tenido que ir al puerto para hablar con el Guardia Civil el sabado.
El 24 de agosto, el director del club náutico de Porto Cristo se puso en contacto con los investigadores para comunicarles que creía que el yate implicado en el accidente estaba amarrado en el puerto. Añadió que el patrón del yate tendía a navegar negligentemente.
A las 10.54 horas, el sargento de la unidad de investigación de la Guardia Civil con base en Artà se desplazó al puerto para acordonarlo. A bordo había una limpiadora. Según dijo: “Dennis siempre lo deja todo ordenado, pero me encontré con un numerosos vasos con bebidas alcohólicas en diferentes partes del yate, así como un teléfono en la cubierta”.
El sábado por la noche, Dennis y los otros dos hombres supuestamente… regresó al yatesubió a bordo a pesar de la cinta de la Guardia y salió con bolsas de objetos.
El 25 de agosto, Dennis Viehof y los dos hombres volaron desde el aeródromo de Son Bonet a Düsseldorf en su avión privado. Tres días después, regresó a Mallorca desde Alemania y se dirigió con su abogado a la sede de la Guardia Civil en Palma. Allí le informaron de que se encontraba en el lugar. Bajo investigación por posible homicidio y falta de asistencia. Ejerció su derecho a no hacer declaración.