Casi una semana después de haber dado por concluido su proceso de refundación, los militantes de la CUP deben decidir ahora los nuevos miembros de la dirección del partido, es decir, el secretariado nacional, que contará ahora con tres figuras nuevas: un secretario general, un coordinador nacional y un portavoz. De hecho, habrá dos portavoces, porque también ejercerá esta función uno de los dos primeros dirigentes, cuyos mandatos ahora se alargan a los cuatro años -antes eran dos-.
Pese a que son figuras típicas de los partidos tradicionales, desde el partido dejan claro que su refundación no les acerca a ser “un partido clásico”, y que el papel de estos nuevos miembros es solo el de ser “referentes”. “No somos como los partidos tradicionales”, ha asegurado Maria Godillo, que junto a Non Casadevall, son los dos portavoces de este proceso de refundación -‘Procés de Garbí’-, cuyos resultados se han presentado este jueves oficialmente en un acto en la sede de la CUP, al que han asistido Xavier Antich, presidente de Òmnium, Rosa Maria Quintana, miembro del secretariado nacional de la ANC y Sergi Perelló, el secretari general de la Intersindical-CSC (I-CSC), entre otros.
Desde el partido también han querido desvincular estas figuras de los futuros candidatos a las elecciones, “queremos diversificar perfiles“, ha explicado el portavoz Casadevall. Por lo que la “idea” es que estos nombres no sean los cabezas de lista de los comicios, sino una herramienta “para explicar mejor qué hace la CUP y qué piensa”, ha puntualizado Godillo.
“Garbí no es un punto y final”, ha querido dejar claro Casadevall, quien ha asegurado que el proceso ha sido “necesario” para hacer una “revisión” y un “debate profundo”. Ejemplo de ello es que en los próximos meses, la formación desplegará una ‘macroencuesta’ a toda la población para “afinar” cómo pueden “aterrizar” su propuesta política a todos los ciudadanos. “Queremos escuchar a todo el mundo”, ha matizado Godillo.
Dar más importancia a las asambleas territoriales, ocupar las máximas cuotas de poder en las diferentes instituciones y desplegar una organización más “efectiva” y “consolidada” con mandatos más largos, son los ejes vertebradores de esta nueva refundación del partido, que culminará el 8 de octubre, cuando se hagan públicos los nuevos miembros del secretariado general.
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Las candidaturas colectivas se conocerán el día 30, y no será hasta el domingo 5 que los militantes podrán ejercer su voto telemático hasta el lunes 6. Lo harán a través de listas abiertas en las cuales podrán designar los nombres de los cargos que quieren votar. Este órgano -que contará con entre 9 y 15 personas, y con un máximo del 60% de hombres- será el que tenga las funciones “tácticas“, a partir de los planes aprobados por las asambleas territoriales. Paralelamente y después de su elección, se formará la mesa nacional -un nuevo órgano fruto de la refundación- en cuyo espacio se llevarán a cabo todos los debates y que estará formado tanto por los miembros del secretariado, del grupo parlamentario, como por los representantes sectoriales de la organización.