Cuando una aldea en Ucrania fue objeto de un bombardeo masivo, la casa de Iholochka se incendió mientras el perro solitario se escondía en el sótano. Sola y traumatizada, se sentaba en las ruinas de su casa día tras día, esperando ayuda.

En medio de los continuos ataques, una mujer local atravesó la aldea devastada por la guerra para alimentar a Iholochka todos los días. Se puso en contacto con Animal Rescue Kharkiv (ARK), apoyado por PETA, para pedir ayuda para salvar a Iholochka y a otro perro, Druzhok, y el equipo entró en acción.

Cuando los rescatistas llegaron al lugar de la casa destruida de Iholochka, no la encontraron por ningún lado, pero justo cuando estaban a punto de irse, ella corrió hacia ellos y los llevó al sótano. En ese momento comenzó otro ataque.

Mientras la aldea todavía estaba bajo fuego, el equipo de ARK rápidamente tomó a Iholochka y huyó. Se vieron obligados a dejar a Druzhok atrás porque no pudieron encontrar al perro asustado, pero su tutor, que ya se había ido a Kharkiv, regresó por él. Con la ayuda de voluntarios compasivos, Druzhok y su tutor llegaron a la clínica ARK en Kharkiv. Ahora, Iholochka y Druzhok se están recuperando bajo el cuidado de ARK, y el equipo de rescate apoyado por PETA está buscando hogares para ellos.

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