Desde junio ha habido conversaciones con diversas partes interesadas para tratar de llegar a un consenso para directrices para determinar un plan revisado.
En cuanto a la operativa portuaria, las ideas pasan ahora por concentrar los cruceros en el muelle de Ponent-Paraires y trasladar la reparación y el mantenimiento al Dique del Oeste y al muelle de Ribera de San Carlos.
Pero la parte más importante del proyecto, afirma el presidente de la APB, Javier Sanz, será integrando el puerto y la ciudad utilizando toda el área frente a la Catedral. Esto contempla la recuperación de espacios y su conversión parcial en pequeños parques y vías peatonales.
Sanz se refiere a “cesión de espacios de calidad a la ciudadanía” Este terreno también se dedicará a instalaciones como una escuela municipal de vela y la nueva sede del Instituto Español de Oceanografía.
El replanteamiento, explica Sanz, está impulsado por la necesidad de abordar la saturación. “La congestión compromete la competitividad de Palma como destino y afecta a la rentabilidad social.” el nuevo proyecto “mejorará la calidad de vida” de residentes y visitantes y proporcionar un retorno de la inversión en forma de “valor social”.
Todo el proyecto de remodelación podría tardar hasta cinco años en completarse.