El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha aprovechado la Conferencia de Presidentes celebrada este viernes en Santander para defender el pacto alcanzado con ERC sobre el modelo de financiación de Catalunya. Illa ha tratado de rebajar las reticencias de sus homólogos, con mayoría del PP, al asegurar que quiere una financiación “solidaria con el resto de España”. Sin embargo, les ha advertido de que no aceptará “lecciones de solidaridad de aquellos que practican la insolidaridad fiscal”, según explican fuentes del entorno del president, en referencia a las bajadas impositivas de algunos ejecutivos populares.
Illa ha intervenido después de que Sánchez haya anunciado durante la reunión que convocará en enero un Consejo de Política Fiscal y Financiera en el que impulsará la asunción por el Estado de parte del endeudamiento de las comunidades. Esta iniciativa tiene su origen en el pacto de investidura entre el PSOE y ERC, que contemplaba una quita parcial de la deuda de Catalunya, y es algo que también le reclama Junts para compensar la no ejecución presupuestaria y sentarse a hablar de los nuevos Presupuestos Generales del Estado.
El presidente quiere ahora extenderlo al resto de territorios y hacerlo de forma multilateral y no bilateral. Una lógica que también ha defendido aplicar en cuanto al nuevo modelo de financiación. Sánchez ha propuesto “acordar entre todos” un nuevo modelo de financiación autonómica “que concilie la multilateralidad y la bilateralidad” y “blinde la solidaridad entre territorios”.
Reunión en Barcelona
Illa, que ha vuelto a ocupar el asiento de Catalunya en este organismo después de años de ausencias de sus antecesores independentistas, también ha aprovechado la reunión para pedir que el próximo encuentro se celebre en Barcelona. “No encontrarán el Govern de Catalunya en el choque o en la confrontación. Sí a los espacios de cooperación y compromiso”, ha afirmado también durante su intervención, en la que ha querido recordar y trasladar un mensaje de solidaridad con Valencia y con las víctimas de las inundaciones de finales de octubre.
Durante el encuentro, que sigue a esta hora, Illa también ha defendido su plan de vivienda, que considera el “más ambicioso de España”, y que pasa por construir 50.000 pisos en seis años e invertir 4.400 millones en una sola legislatura. Asimismo, ha pedido “humanizar” y hablar de los migrantes con “nombre y apellidos”, al tiempo que ha reivindicado Catalunya como “tierra de acogida”.
El orden del día de la reunión, inicialmente, era únicamente para tratar la crisis de la vivienda. Sin embargo, la presión de los populares, que gobiernan en 12 de las 17 comunidades autónomas, además de en Ceuta y Melilla, obligó al Gobierno a abrir el debate y a hablar también de la financiación, el fenómeno migratorio y la sanidad.
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Justamente, en esta última cuestión, es donde el Gobierno espera poder alcanzar algún tipo de pacto, ya que el PP también reclama medidas frente a la falta de personal que impide afrontar el aumento de las listas de espera. En el resto de cuestiones hay escasas esperanzas, en un momento de choque frontal entre socialistas y conservadores.