La oposición presiona para abandonar el nuevo sistema de registro turístico de España

El partido de oposición español, el Partido Popular (PP), está adoptando una postura firme contra la regulación de registro turístico recientemente implementada. El PP tiene previsto presentar mociones en los próximos plenos de todos los ayuntamientos, diputaciones, cabildos, asambleas generales y otros órganos de gobierno para exigir la derogación inmediata del Real Decreto 933/2021. El partido ha denominado la legislación “Turismo del Gran Hermano”.

Promulgado el lunes 2 de diciembre, el decreto exige el registro documental detallado y el intercambio de información por parte de los proveedores de alojamiento y las empresas de alquiler de vehículos. El incumplimiento conlleva multas de hasta 30.000 euros.

Ante esto, el PP aboga por la derogación de esta normativa durante los meses de diciembre y enero. El partido también pide la creación de una nueva ley desarrollada en colaboración con las partes interesadas de la industria para garantizar la competitividad y al mismo tiempo abordar las preocupaciones sobre la privacidad, como se señala en una declaración oficial.

La moción del PP critica la legislación por crear “inseguridad jurídica”, imponer una “carga administrativa excesiva”, perjudicar a España en el competitivo mercado turístico y abordar inadecuadamente los desafíos tecnológicos. Además, el partido afirma que la regulación infringe los derechos de privacidad de los turistas, calificándola de “Gran Hermano Turístico” que socava el sector turístico, una piedra angular de la economía española.

La oposición también acusa al gobierno de ignorar las advertencias de los representantes de la industria sobre los riesgos que la regulación supone para los viajeros y la reputación internacional de España. Según el PP, los extensos requisitos de recopilación de datos del decreto—muchos de los cuales deben cumplirse antes de que se proporcionen los servicios—son operacionalmente imprácticos y crean una ambigüedad legal sustancial.

Además, el partido sostiene que el decreto coloca a las empresas españolas en desventaja en comparación con sus homólogas europeas, ya que las leyes nacionales de otros estados miembros de la UE no imponen obligaciones similares. El PP ha pedido un enfoque equilibrado que proteja la privacidad, garantice la viabilidad del cumplimiento y preserve la posición de España en el mercado turístico mundial.