El expresident de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, no ha querido ser una excepción en estas fechas en las que los políticos aprovechan las Navidades para hacer balance del año. En su caso, ha utilizado su discurso para cargar con dureza tanto contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como contra el president de la Generalitat, Salvador Illa. En un mensaje colgado en las redes sociales ha advertido a Sánchez de que Junts “de ninguna manera le renovará la confianza” si persiste “en la estrategia que pretende hundir” Catalunya. No ha servido de nada de que Sánchez el lunes alentara la posibilidad de reunirse con él.
Lo que pretende transmitir Puigdemont es que, si no cambian las cosas, su partido no tiene ninguna intención de apoyar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2025 y esto sería un serio contratiempo para Sánchez porque el voto de los independentistas catalanes -también de ERC- es decisivo para que haya cuentas públicas el año que viene. Su argumento para negar los votos al PSOE es que no solo no están cumpliendo con los acuerdos que firmaron con Junts, sino que están buscando que Catalunya entre en un espiral de “decadencia social, económica, lingüística y cultural”.
En noviembre de 2023 Junts apoyó la investidura de Pedro Sánchez dando un giro de 180 a su política de rechazar sistemáticamente acuerdos de calado con el PSOE en el Congreso. Transcurridos estos 13 meses, Puigdemont ha afeado al presidente haberse tomado ese apoyo como un “cheque en blanco” para encadenar un “engaño” tras otro. El principal, según el líder de Junts, es que tanto él como Illa están tratando de dar la “falsa” sensación de que Catalunya ha entrado en una etapa de “normalidad” que, a su parecer, está lejos de ser verdad porque sigue existiendo un conflicto político.
Junts apoyó la investidura de Sánchez a cambio de la amnistía que, pese a que llegó a aprobarse, no ha cambiado la situación de Puigdemont, que sigue en Bélgica. “Es una amnistía que no querían ni Sánchez ni Illa: se la tuvimos que arrancar de las manos aún sucias de una represión de la que han sido corresponsables. No hay propaganda en el mundo para tapar tanta memoria“, ha concluido. Con este discurso, Puigdemont ahonda en la idea de que Junts difícilmente apoyará las cuentas estatales de 2025, aunque la Moncloa insiste en que hay mucho camino por recorrer.
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Contra Illa
Puigdemont ha repartido las críticas entre Sánchez e Illa, lo que pasa que las que dirige contra el president de la Generalitat retumban menos porque Junts no colabora con la gobernabilidad de Catalunya ni tiene intención de hacerlo. Así, el expresident ha acusado al líder del ejecutivo catalán de “fomentar la propaganda impulsada por el nacionalismo español” que asegura que Catalunya no tiene “problemas nacionales”. También le ha recriminado que no haya sido capaz de aprobar unos presupuestos de la Generalitat antes de acabar el año. Finalmente, ha aprovechado su mensaje para llamar a la unidad del soberanismo para defender ante la Generalitat y la Moncloa de que “Catalunya no vivirá nunca con normalidad mientras padezca la dependencia forzada de España“.