Diario de Wall Street: “La nueva administración estadounidense planea aumentar las sanciones contra Irán como parte de un esfuerzo agresivo para contener su apoyo a los grupos militantes en el Medio Oriente. La estrategia de Teherán, menos potente de lo que era, todavía amenaza a los aliados y socios de Washington, especialmente a Israel, y también es impopular entre muchos iraníes comunes y corrientes. El equipo del presidente electo Donald Trump también está sopesando opciones, incluidos ataques aéreos, para evitar que Irán construya un arma nuclear”.
“La economía de Irán ya se ha visto paralizada por una combinación de mala gestión, corrupción y sanciones existentes. La escasez de energía ha cerrado oficinas gubernamentales, escuelas y universidades y ha interrumpido la producción en docenas de plantas manufactureras. Al mismo tiempo, la amenaza militar de Irán ha sido mitigada por los ataques de Israel a sus aliados Hezbollah en el Líbano, Hamas en Gaza, el ahora colapsado régimen de Assad en Siria y gran parte de las defensas aéreas de Irán”.