El Govern ha concluido este miércoles la primera ronda de reuniones con los principales sectores económicos de Catalunya afectados por la guerra comercial iniciada por el presidente estadounidense Donald Trump y que son el farmacéutico, el agroalimentario y el de la automoción. En esta primera toma de contacto el president Salvador Illa les ha presentado el ‘Pla Responem’ por el cual la Generalitat ha puesto a disposición de estos sectores 1.500 millones de euros vía créditos y subvenciones.
Tras finalizar la última reunión, Illa ha colgado un vídeo en las redes sociales en el que ha expuesto el contenido de los encuentros y donde ha asegurado que, más allá de estos 1.500 millones, la Generalitat está dispuesta a poner “los recursos que hagan falta” para intentar paliar los efectos negativos de “la guerra comercial injustificada que ha abierto la administración Trump”. Además, ha aprovechado para mandar un mensaje de optimismo a la población: “De peores hemos salido”.
Illa está convencido de que a través del plan económico que ha puesto encima de la mesa el Govern, Catalunya estará preparada para “proteger a su sector productivo”. Los 1.500 millones se desglosan de la siguiente manera: 300 son ayudas a fondo perdido al sector agroalimentario; 900 en préstamos, avales y créditos; 150 millones para fondos de inversión y capitalización a través del Institut Català de Finances (ICF); 130 para la internacionalización de empresas catalanas y 20 para promocionar productos catalanes en mercados estratégicos. La reunión de este miércoles, celebrada en el Palau de la Generalitat, ha sido con los representantes del sector agroalimentario y ha acudido también el conseller de Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació, Òscar Ordeig.
Partidos, patronales y sindicatos
El president también ha aprovechado su alocución de este miércoles para agradecer la actitud propositiva que han encontrado no solo en las empresas, sino también en los partidos de la oposición, los sindicatos y las patronales. En términos generales, toda la oposición se ha mostrado dispuesta a colaborar con la Generalitat. También el mundo sindical y patronal, aunque desde el primer día han advertido de que la primera tanda de recursos -los 1.500 millones- les parecen “insuficientes”.
La Generalitat lanzó su plan de ayudas tras conocerse los aranceles del presidente estadounidense. Pese a que luego los suspendió 90 días, el Govern ha mantenido las ayudas, ya que prevé que el impacto económico no quedará en suspenso, sobre todo por el conflicto que se ha abierto después entre Estados Unidos y China. “El escenario es tan incierto que puede pasar de todo“, alegó hace una semana el president en un viaje institucional a Italia.