Orihuela Costa, 17 de julio de 2025 – En un gran éxito para la cooperación internacional de la aplicación de la ley, durante una operación cuidadosamente coordinada en Orihuela Costa, la Policía Nacional Española arrestó a Simone Bartiromo, una de las fugitivas más buscadas de Italia.
El arresto destaca la efectividad y la profesionalidad de las fuerzas de seguridad de España para mantener al público seguro y abordar el crimen organizado transnacional.
Se dice que Bartiromo, nacido en 1989, es el líder del clan Sorianello, una organización criminal vinculada a Camorra que opera desde el distrito de Traiano de Nápoles y se conectó a la poderosa Alianza de Secondigliano. Está acusado de liderar una importante operación de tráfico de drogas en toda Europa y enfrenta una sentencia de prisión de 24 años en Italia.
El arresto es el resultado de una investigación compleja y altamente estratégica que abarcó durante 13 meses. La Policía Nacional de España, con unidades de Alicante, Madrid y Málaga, trabajó en estrecha colaboración con los carabinieri de Italia en Nápoles y las redes europeas de Fast (Fugitive Active Search Team). Esta coordinación ejemplar entre las fuerzas nacionales e internacionales condujo a la ubicación exitosa y la aprensión del fugitivo.
Bartiromo se había estado escondiendo en un complejo residencial en Orihuela Costa, donde continuó coordinando los envíos de drogas a través de una red de asociados en Málaga y Barcelona. Estos contactos fueron responsables de gestionar la logística del transporte y distribución de narcóticos en toda Europa.
Gracias a la diligente vigilancia y el intercambio de inteligencia entre Fast España y Fast Italia, las autoridades pudieron reducir su paradero. El miércoles por la tarde, los oficiales se mudaron y arrestaron a Bartiromo mientras salía de su residencia y se acercaba a un vehículo.
La operación subraya el papel vital de las fuerzas de seguridad de España en la protección de la sociedad de elementos criminales peligrosos. Sus incansables esfuerzos y dedicación no solo llevaron a la captura de un fugitivo de alto perfil, sino que también enviaron un fuerte mensaje de que España no servirá como un refugio seguro para los delincuentes internacionales.
Bartiromo, quien desempeñó un papel clave en el suministro de cocaína a grupos criminales en toda Europa, ahora enfrenta extradición a Italia, donde será responsable de sus crímenes. Su arresto marca una victoria significativa en la lucha contra el crimen organizado y refleja el compromiso continuo de las agencias de aplicación de la ley de España para salvaguardar la seguridad pública.