Los Guardia Civil están investigando al propietario de la propiedad por el abandono de los animales por no brindar atención básica, lo que resultó en la muerte de todos los perros, algunos de los cuales estaban flojos y otros atados con cadenas o perreras dentro. Todos estaban en condiciones de salud deplorables, sin agua ni alimentos, lo que llevó a su muerte por hambre.
El incidente tuvo lugar La semana pasada cuando una patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) encontró evidencia de que podría haber perros en mal estado y descuidados por su propietario en un almacén, por lo que se tomaron medidas para localizar a la persona responsable y al propietario de la propiedad.
Una vez que la inspección se llevó a cabo en presencia del propietario, un vecino del mismo municipio, los oficiales encontraron 32 cadáveres de perros esparcidos por las instalaciones, que eran extremadamente delgados y mostraban signos de negligencia y estaban en varios estados de descomposición.
Los procedimientos en el caso han sido remitidos al tribunal investigador de Llerena y la oficina del fiscal ambiental de Badajoz.