Los andaluzes y los profesionales de la salud están cada vez más preocupados de que el gobierno central de la derecha en la región del sur esté privatizando lentamente el sistema de atención médica pública.
Ya sea que se reduzcan a los tiempos de apertura del Centro de Salud durante el verano, o los cientos de millones en dinero público que fluyen a las compañías médicas privadas del gobierno de la Junta de Andalucía, parece haber evidencia creciente de que la autoridad regional está al menos reforzando su atención médica privada que ofrece un costo de provisión pública.
En 2023, La Junta anunció un gran cambio de paradigma en el sistema regional de atención médica para hacer que las contrataciones públicas sean más ágiles y eficientes y, sobre todo, para poner fin a las listas de espera. Para hacer esto, el gobierno regional lanzó contratos por valor de más de 500 millones de euros para organizar operaciones quirúrgicas, consultas y pruebas de diagnóstico con el sector privado.
Gran parte del proceso se retrasó debido a las apelaciones, pero la dirección del viaje parecía clara.
Ahora un artículo contundente en español diario El País ha puesto al descubierto las realidades actuales del sistema de salud pública en Andalucía, señalando una lenta privatización de los servicios en la región.
“Desde hace mucho tiempo, la atención de salud pública andaluza ha dejado de ser solo un ariete de la oposición contra la mayoría absoluta del gobierno de Juanma Moreno, para convertirse en un problema tangible para todos los andaluos”, escribe Eva Saiz, “quien 1757102026 tengo que esperar semanas para ser visto por su médico de familia o un pediatra y hasta más de un año para operaratendido en“
Andaluos preocupados se han demostrado durante algún tiempo, pero en manifestaciones recientes se han unido por profesionales de la salud frustrados por el deterioro de su sector y lo que Saiz llama “la privatización progresiva que ha sido aplicada por el Partido popular desde que llegó a la Junta en 2019”.
Andalucía era tradicionalmente una fortaleza socialista y luego cayó al centro de derecha hace seis años.
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Pero para el verano de 2025, siete de cada diez centros de salud en Andalucía estaban cerrados por las tardes. Más de 10,000 camas de hospital en la región no fueron “inoperantes” hasta septiembre.
Y recién está comenzando. A principios de septiembre, el gobierno de Moreno finalmente lanzará dos grandes contratos con el sector privado. Este es el cambio que el Ministerio Regional ha estado tratando de implementar desde que se anunció en 2023. PSimplemente, este es el proyecto de privatización más grande del gobierno andaluz hasta ahora.
En 2023, el entonces Ministro de Salud, Catalina García, lo anunció con gran fanfarria como “un plan de choque” para reducir las listas de espera en la región que ha liderado España durante varios años.
Un total de 38 empresas privadas se beneficiarán de los contratos de outsourcing, encargados de realizar procedimientos quirúrgicos con largas listas de espera en el sistema público. Estos acuerdos tendrán una duración de dos años, lo que puede extenderse.
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Sin embargo, escribiendo en El Salto, Aurora Báez Boza señala que los millones se presentan a “seis años de decisiones políticas y económicas que han inclinado el equilibrio a favor de la atención médica privada en detrimento de la atención médica pública”.
Según el Informe sobre salud pública Publicado por Trade Unions y el Grupo Mareas Blancas en junio, los aumentos presupuestarios de 2025 terminarán en los bolsillos de la atención médica privada.
“El 48.4 por ciento del aumento del presupuesto en 2025 se destinará a empresas privadas, principalmente para intervenciones quirúrgicas y pruebas de diagnóstico y gastos farmacéuticos”.
“En realidad, este es una salida de recursos del sistema público, no un refuerzo de él”, concluye el informe.
Alrededor de 57,000 andaluz han firmado una petición para que su sistema de salud pública regional no sea privatizada, pidiendo un debate sobre los cambios.
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