En un tramo solitario de la interestatal de Texas entre Dallas y Houston, el posible futuro del transporte de carga ya está retumbando en el camino. Pero que el transporte por carretera autónomo se convierta en algo común podría depender de las regulaciones federales que rigen los camiones estacionarios, en lugar de los que están en movimiento.
Aurora Innovation Inc. se convirtió en la primera empresa en colocar camiones comerciales autónomos de servicio pesado en las vías públicas cuando lanzó su ruta de Dallas a Houston en mayo. La compañía espera ampliar sus rutas a El Paso, Texas y Phoenix para fin de año. Aurora afirma que su sistema de conducción autónoma puede detectar objetos que se encuentran a una distancia de hasta tres campos de fútbol de la carretera, incluso si hay otros coches en el camino e incluso en la oscuridad total de una noche rural de Texas.
El transporte autónomo por carretera podría ayudar a reducir los costos de envío y aliviar la escasez de conductores de camiones de larga distancia. A diferencia de los conductores humanos, que deben tomar un descanso de 10 horas por cada 14 horas en la carretera (durante el cual sólo pueden conducir durante un máximo de 11 horas), los camiones de Aurora pueden transportar mercancías las 24 horas del día.
Una oscura norma federal está frenando la revolución de los vehículos autónomos. Cuando los camiones se averían, los operadores deben colocar conos reflectantes de advertencia y bengalas alrededor del camión para advertir a otros conductores. Las normas son estrictas: dentro de los 10 minutos posteriores a la parada, se deben colocar tres señales de advertencia en lugares específicos alrededor del camión.
Aurora pidió al Departamento de Transporte federal (DOT) que permita que se fijen balizas de advertencia en el camión y se activen cuando un camión queda inutilizado. Las balizas de advertencia estarían orientadas hacia adelante y hacia atrás, serían más visibles que los conos (particularmente de noche) y no se apagarían como las bengalas en las carreteras. Los conductores de vehículos no autónomos también podrían beneficiarse de ese cambio de regla, ya que ya no tendrían que caminar hacia el tráfico para colocar las señales de seguridad requeridas.
Sin embargo, en diciembre de 2024, el DOT denegó la solicitud de Aurora de una exención a las reglas existentes, a pesar de que los reguladores admitieron en el Registro Federal que ninguna evidencia indicaba que las balizas montadas en camiones serían menos seguras. Actualmente se está realizando un estudio de este tipo, pero no está claro cuánto tiempo llevará sacar conclusiones.
Tanto los tribunales como el Congreso tienen la oportunidad de acelerar las cosas. En enero, Aurora presentó una demanda ante un tribunal federal que busca revocar la denegación por parte del DOT de su solicitud de exención. La denuncia califica la decisión de “arbitraria, caprichosa” y un abuso de la discreción de los reguladores federales.
Mientras tanto, el representante Vince Fong (republicano por California) presentó un proyecto de ley para permitir balizas de advertencia montadas en camiones como “un dispositivo de advertencia permitido”, entre otros cambios destinados a poner más camiones autónomos en las carreteras. La expansión del transporte autónomo no debería verse sofocada por la renuencia de los reguladores federales a adoptar innovaciones en seguridad vial.