Pinterest ofrece a los usuarios el poder de “rechazar la IA”, pero no del todo

Pinterest ha introducido una nueva función de control que permite a los usuarios decidir cuánto contenido generado por IA aparece en sus feeds.

La actualización, denominada “sintonizador de IA”, permite a las personas reducir o aumentar las publicaciones generadas por máquinas en categorías populares como belleza, arte, moda y decoración del hogar, como se informa en el desglose de la función de The Verge. ¿Pero el truco? No puedes apagarlo por completo.

La nueva configuración aparece en “Refinar tus recomendaciones” en la pestaña “Intereses GenAI” de Pinterest, y ya está disponible en computadoras de escritorio y Android, y próximamente se implementará soporte para iOS.

La compañía dice que es un paso hacia la transparencia y el control del usuario después de meses de comentarios sobre la IA “infestando” las categorías creativas.

Ese problema surgió por primera vez en mayo, cuando Pinterest comenzó a etiquetar publicaciones con una etiqueta de “AI modificada”, una medida que se hizo eco de la decisión de Meta de etiquetar medios sintéticos en Facebook e Instagram.

Pero aquí es donde la cosa se pone interesante: el debate no se trata sólo de etiquetas, sino también de confianza. Dado que los modelos de IA generan millones de imágenes diariamente, los usuarios se preguntan si todavía pueden distinguir el arte real de las imitaciones algorítmicas.

Un informe reciente de Reuters sobre la moderación de las redes sociales señaló que incluso los moderadores capacitados tienen dificultades para distinguir entre imágenes humanas y de IA.

Esa confusión de las líneas creativas ha impulsado un creciente movimiento hacia la autenticidad, un movimiento que ahora se está convirtiendo en un tema definitorio en la cultura visual.

Los expertos sostienen que esto podría ser el comienzo de un cambio más amplio en la forma en que las plataformas manejan la transparencia de la IA. La semana pasada, YouTube amplió sus reglas de divulgación de IA para los creadores, exigiéndoles que señalen los medios sintéticos o alterados que podrían engañar a los espectadores.

Pinterest, en su forma más silenciosa y centrada en el diseño, parece inclinarse hacia una filosofía similar: no prohibir la IA, sino dar a los usuarios control sobre ella.

Personalmente, me gusta este término medio. Parece realista, como admitir que la IA llegó para quedarse, pero dejar que las personas decidan cuánto quieren en sus espacios creativos.

Aún así, no puedo evitar pensar en lo que sucederá después. ¿Qué pasa si empezamos a “desconectarnos” del contenido humano? La ironía se escribe sola.

Y mientras plataformas como Pinterest, Meta y YouTube luchan por definir la transparencia, tal vez el verdadero desafío ya no sea detectar la IA, sino recordar cómo es la creatividad humana sin filtros.