Trataba a los trabajadores como a sus cerdos

La Fiscalía de la Provincia de Cáceres (Extremadura) ha recomendado cinco años de prisión para un ganadero que hacía vivir a sus trabajadores con sus cerdos.

El granjero supuestamente no sólo obligó a los peones a convivir con su piara de cerdos, sino que no les dio otra opción que dormir en el suelo, sin agua corriente ni calefacción, salvo el calor que desprenden los cerdos. Su única fuente de agua eran los mismos grifos de los que recibían el agua los animales.

No tenían períodos de descanso durante su jornada laboral, no tenían contrato de trabajo oficial y estaban obligados a limpiar los excrementos de cerdo con sus propias manos.

Según las conclusiones provisionales de la Fiscalía, el acusado fue administrador de una explotación porcina durante septiembre y octubre de 2023. Tras la dimisión de su trabajador español, contrató a dos inmigrantes marroquíes que se encontraban ilegalmente en España para cuidar el ganado al menos durante el mes de octubre. Les prometió un salario mensual de 700 euros a cada uno y alojamiento gratuito.

Tengan en cuenta que el salario mínimo para este tipo de trabajo es de 1.080 euros… También tengan en cuenta que estos tipos eran musulmanes y se esperaba que no sólo trabajaran y vivieran con alrededor de 1.000 cerdos, sino que también limpiaran la basura con sus propias manos, lo que probablemente no les dio ningún Smarty Points en lo que respecta al Corán.

Estas promesas resultaron ser cuentos de hadas y comenzaron a trabajar sin contrato oficial ni cobertura de Seguridad Social. Uno de ellos, después de haber trabajado un mes, sólo recibió 250 euros mientras que su compañero… sólo 150 euros después de trabajar siete días a la semana.

Como no había cocina, utilizaban el comedero de los cerdos como estufa poniendo leña debajo.

Pues lo inevitable sucedió en esas condiciones y uno de los trabajadores tuvo un accidente al recibir quemaduras y recibir un golpe con una barra de hierro, causándole lesiones en el rostro, mano y pie.

En definitiva, el criador de cerdos (algunos podrían considerar que el criador era un cerdo) se aprovechó de la situación precaria de los dos hombres, que necesitaban trabajar para enviar dinero a sus familias.

Además de la pena de prisión recomendada, el Ministerio Fiscal también recomienda una multa de 5.400 euros y la inhabilitación para gestionar explotaciones ganaderas durante un período de 21 meses. Ah, y también debería tener que pagar 178 euros de indemnización al inmigrante herido.

(Noticia: Cáceres, Extremadura)

Palabras clave: criador de cerdos, inmigrantes ilegales, condiciones de vida infravivientes, explotación

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