El gobierno de Canarias ha aprobado una nueva normativa que obliga a los ayuntamientos a priorizar la vivienda de larga duración y limitar el número de viviendas vacacionales en las islas.
Las Islas Canarias de España aprobaron el miércoles la esperada legislación para regular los pisos turísticos en todo el archipiélago. Junto con las Baleares, las Islas Canarias han estado a la vanguardia del movimiento de protesta antiturismo en España, con plataformas turísticas a corto plazo como Airbnb inflando el mercado inmobiliario local en los últimos años.
La ‘Ley de Gestión Sostenible del Uso Turístico de la Vivienda’, más conocida como ‘ley de viviendas vacacionales’, llevaba varios años en trámite antes de su aprobación y fue impulsada por la Consejería de Turismo y Empleo que preside Jessica de León.
El proyecto de ley es, según informaron fuentes gubernamentales al medio local Canarias 7, más que una prohibición total, “una ley que ordena y regula el alquiler vacacional”.
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Los ayuntamientos y diputaciones asumirán mayores competencias para controlar la ubicación de los alojamientos turísticos y limitar su proporción de viviendas respecto a los edificios residenciales.
Los terrenos considerados residenciales se reservarán en gran medida para viviendas permanentes, y el 80 por ciento se destinará a uso a largo plazo. La legislación también incluye regulaciones para crear límites del 10 por ciento en alojamiento turístico en relación con el parque total de viviendas en zonas particularmente turísticas como La Palma, La Gomera y El Hierro.
La autoridad regional, sin embargo, quiso subrayar que la ley no supone una prohibición total de Airbnb y otras plataformas de alquiler turístico a corto plazo: “Esta ley no prohíbe”, insistieron los portavoces del gobierno.
“Por primera vez Canarias contará con una ley que regula el alquiler vacacional, después de diez años de un decreto que carecía de reglas claras para propietarios, administraciones, ayuntamientos, cabildos y el propio Gobierno de Canarias. Hoy damos un paso importante, pero no el último, todavía queda un largo camino por recorrer en la aplicación y desarrollo de esta ley”, afirmó de León.
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“Hoy iniciamos un camino de planificación, gestión, organización y disciplina urbanística, en el entendido de que el derecho a la vivienda, la función social de la vivienda a la que tienen derecho 2,2 millones de canarios, debe equilibrarse con una actividad económica que ha llegado para quedarse y que defendemos, pero con orden, moderación y equilibrio en el territorio”, ha añadido de León.
Durante el debate y la votación, la tribuna del Parlamento de Canarias se llenó de altos cargos del Ministerio de Turismo y representantes de asociaciones hoteleras como Asotel, pero también de asociaciones de propietarios opuestas a la ley, la Asociación Canaria de Alquiler Vacacional (Ascav) y diversas asociaciones patronales que han expresado temores sobre las consecuencias económicas de la legislación.
Después de dos años de negociaciones, redacción y enmiendas, tras la votación De León afirmó que “ha sido una ley difícil de interiorizar, también difícil de explicar, también difícil de gestionar en el plazo de las enmiendas”.
Según se informa, en Canarias hay más de 72.000 viviendas registradas como vivienda vacacional y se estima que con la nueva regulación la cifra podría descender hasta unas 9.500. Se desconoce el número de alquileres vacacionales desconocidos.
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Las Islas Canarias fueron uno de los focos del movimiento de protesta antiturismo en España en 2024 y varias islas, como muchas de las principales capitales de provincia de la península española, se han visto sometidas a la presión de una proliferación pospandémica de pisos turísticos que, según los lugareños, ha inflado los mercados inmobiliarios y de alquiler locales.
Según un comunicado de la web del Gobierno de Canarias, en Canarias el 44,6 por ciento de las viviendas vacacionales son propiedad de particulares, mientras que el 55,3 por ciento están gestionadas por entidades o propietarios extranjeros, y no por pequeños propietarios locales.
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