El Ayuntamiento de Palma busca autonomía para poder reducir o eliminar el porcentaje de vivienda protegida legalmente previsto en determinadas promociones urbanísticas. Esto permitiría a los promotores privados, que son los principales responsables de la construcción de viviendas públicas, construir sin verse limitados por la obligación de vivienda subvencionada.
La concejala de Hacienda y Función Pública, Mercedes Celeste, afirmó este jueves que esto sólo se producirá en casos puntuales y siempre previos informes técnicos y justificativos, así como su ratificación en pleno concejal.
En la actualidad, se exige que el 50% de los desarrollos sean alguna de las diversas formas de vivienda pública. La administración quiere un enfoque más flexible. Si una promoción está exenta o tiene el porcentaje reducido, se compensará en otra promoción. De ser aprobado por el Parlamento Balear, supondría un cambio significativo en la planificación urbanística de Palma. Se ha incluido como una propuesta de enmienda a la ‘ley de capitalidad’, que es un mecanismo legal mediante el cual las capitales, como Palma, reciben poderes y financiación adicionales. La enmienda ha sido propuesta por el Partido Popular y Vox.
En el consejo del jueves, la oposición afirmó que esta medida se estaba introduciendo “por la puerta trasera” y sin transparencia. “Quieren apurar el debate en tres minutos”, afirmó el portavoz del PSOE, Xisco Ducrós. “Evitan la participación pública. Es una vergüenza, teniendo en cuenta que la crisis inmobiliaria es el principal problema de Palma. No sé qué desayunaron.”
Neus Truyol, de Més, acogió con satisfacción la petición de un aumento de la financiación de 60 millones de euros, pero añadió: “Es como extender la alfombra roja a los promotores privados”. La financiación adicional sería “una cortina de humo para hacer lo que quieren el PP y Vox, que es colmar de dinero público las iniciativas privadas y reducir el número de viviendas asequibles”.
Celeste insistió: “Cualquier modificación tendrá que ser aprobada por el pleno del ayuntamiento y la reserva global de vivienda protegida de Palma nunca se podrá modificar. Es una simplificación administrativa para agilizar los proyectos privados que se puedan presentar”.