Starmer admite que el Brexit dañó la economía y quiere vínculos más estrechos con la UE

El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó hoy lunes que el Reino Unido debe ‘afrontar la realidad’ de que el acuerdo Brexit ‘dañó significativamente’ la economía, y sostuvo que el país debe seguir acercándose a la Unión Europea (UE) para impulsar el crecimiento. Starmer sostuvo que “no existe una visión económica creíble” para el Reino Unido que no lo posicione como “una economía abierta y comercial”, y subrayó que la recuperación requiere “reducir las fricciones” con Bruselas.

“Tenemos que seguir avanzando hacia una relación más estrecha con la UE, y debemos ser adultos al respecto, aceptar que requerirá concesiones”, dijo a los periodistas durante un evento en Londres. El líder laborista afirmó que su Gobierno ya ha cerrado acuerdos con Estados Unidos, India y la propia UE, y aseguró que seguirá ‘rechazando la inercia’ y ‘tomando el control del futuro’ del país a través de relaciones comerciales pragmáticas en todo el mundo.

El mensaje apunta a un cambio de posición en el gobernante Partido Laborista, que alguna vez fue abiertamente proeuropeo pero que hasta ahora había evitado abordar el Brexit para no correr el riesgo de perder votos, ya que sigue siendo una línea roja para una gran parte del electorado. Mientras la derecha conservadora y los populistas mantienen su rechazo a las estructuras europeas, los Demócratas Liberales -la tercera fuerza parlamentaria- y el creciente Partido Verde abogan por un nuevo acercamiento con la UE.

Para Starmer, hacer crecer la economía es la máxima prioridad, sin la cual sería difícil aspirar a ganar las próximas elecciones en 2029. El pasado mes de mayo, el primer ministro acordó con la UE ‘relanzar’ las relaciones tras años de tensión derivadas de la salida de Gran Bretaña del bloque en 2020, lo que permitió iniciar negociaciones sobre acuerdos en materia de comercio, ciencia, movilidad y seguridad.

Sin embargo, el viernes el Gobierno anunció el fracaso de las negociaciones para el acceso del Reino Unido al fondo europeo de adquisición de equipos de defensa SAFE, valorado en unos 150.000 millones de euros, aunque aseguró que podría participar como tercer país en proyectos concretos.
Y si bien el Brexit dañó la economía, también complicó la vida de los expatriados británicos: aquellos que ya viven en la UE y aquellos que planean mudarse; cuestiones como la regla de los 90 días no ayudan, pero es poco probable que el Reino Unido y la UE eliminen la regla de los 90 días ni faciliten que los jóvenes disfruten del trabajo estacional en la UE y de una mayor libertad de movimiento.