la sufrida vida nocturna del Paseo Marítimo de Palma; Lío Mallorca dice estar pensando en su futuro

Valerio Petrillo es el propietario del grupo Palma Emotions World. Forman parte de este grupo Made in Brasil y Quentin’s American Bar en el Paseo Marítimo. También había una pizzería. Que cerró por la caída de clientes. “¿De qué sirve un bonito paseo marítimo si está vacío?” Ésta es la pregunta de Petrillo.

“Muchas empresas de la zona se encuentran en proceso de quiebra”, afirma. Los años del Covid, los años de remodelación del Paseo han pasado factura. Inaugurado oficialmente el pasado otoño, el nuevo Paseo no ha conseguido despegar. Falta de estacionamiento, alquileres elevados; Estos son otros ingredientes. Petrillo, miembro de la junta directiva de la asociación de ocio nocturno ABONE, explica que la vida nocturna se está trasladando a Santa Catalina. En este sentido está de suerte; El grupo tiene dos establecimientos allí. Otros son menos afortunados. Los alquileres, subraya, siguen subiendo: “No tiene sentido”.

Tomeu Mas, gerente de la Asociación de Restaurantes CAEB, se hace eco de esta opinión. “Los contratos de alquiler de hace diez años están por renovarse y los precios se van a duplicar. Todo el esfuerzo empresarial se destina al pago de los alquileres; los márgenes de beneficio se han reducido considerablemente.” La zona del Paseo Marítimo “está en mal estado”. “Están intentando encontrar soluciones, pero hay problemas de aparcamiento y de accesibilidad”.

Hace dos años y medio abrió Lío Mallorca en el solar del antiguo y famoso Tito’s. Se entiende que el Grupo Lío inició un plan de despidos e informó de la situación a la familia Fluxà, propietaria del edificio. La larga remodelación del Paseo, la falta de aparcamientos y el reto de establecer un producto de alto precio que requiere una larga temporada para ser rentable son factores clave para que la empresa valore aparentemente el futuro del club. El formato Lío, diseñado en gran medida para visitantes internacionales con altos gastos, requiere al menos siete meses de funcionamiento para ser rentable. SLa racionalidad es un problema.

Lío cerró por temporada en octubre. Su sitio web promete un regreso con “nuevas sorpresas”. Por su parte Mas señala que los polígonos industriales se están convirtiendo en polos de nuevos negocios. Estos tienen amplio estacionamiento y alquileres más bajos. Al ser zonas no residenciales, no tienen problemas para conseguir una licencia para bar musical o discoteca.