Un gran escándalo de corrupción en Orihuela ha acabado con penas de prisión y una factura multimillonaria para los responsables. Se ha ordenado a cinco figuras clave, incluida la ex alcaldesa Mónica Lorente, que reembolsen más de 5 millones de euros al Ayuntamiento de Orihuela por manipular el contrato de recogida de basura de la ciudad.
El tribunal dictaminó que Lorente, dos ex concejales, el poderoso empresario Ángel Fenoll y uno de sus colaboradores más cercanos actuaron juntos para manipular el contrato durante años, lo que costó millones a los contribuyentes.
Un contrato amañado y años de abuso
Según la Audiencia Provincial de Alicante, entre 2000 y 2011 políticos y empresarios trabajaron codo con codo para bloquear un proceso de licitación justo. Su objetivo era claro: mantener el lucrativo servicio de recogida de basura en manos de las empresas de Fenoll, cueste lo que cueste.
Cuando finalmente se sacó a licitación el contrato, los jueces consideraron que se retrasó deliberadamente y luego se canceló sin ningún motivo legal, a pesar de que los informes oficiales respaldaban a otra empresa, Urbaser. La medida obligó a Urbaser a acudir a los tribunales para defender sus derechos, y ganó.
Los contribuyentes pagaron el precio
El daño fue enorme. El Ayuntamiento de Orihuela se vio obligado a pagar 4,74 millones de euros de indemnización a Urbaser, una suma aprobada en 2021 y financiada con un préstamo público.
Ahora, el tribunal ha ordenado a las principales figuras detrás del plan que devuelvan ese dinero, junto con cientos de miles de euros en ganancias ilegales obtenidas por las empresas de Fenoll. En conjunto, la factura supera los 5 millones de euros.
Penas de prisión dictadas
La sanción económica se suma a las penas de prisión impuestas a nueve acusados en el caso principal de la Operación Brugal.
El ex alcalde Lorente fue condenado a cuatro meses de prisión y se le prohibió ocupar cargos públicos durante casi dos años. Sus ex concejales recibieron sentencias de hasta un año de cárcel.
Fenoll, descrito como la figura central de la trama, recibió el castigo más severo: tres años y nueve meses de prisión. Su hijo y dos colaboradores también fueron condenados a prisión.
No todos fueron condenados. El ex alcalde José Manuel Medina, predecesor de Lorente, fue absuelto de todos los cargos.
“Señales claras de conducta delictiva”
Los jueces dejaron claro que el resultado podría haber sido aún más duro. Dijeron que había pruebas de conducta delictiva grave que no pudieron utilizarse en su totalidad porque no fueron examinadas adecuadamente durante el juicio.
Aun así, el tribunal concluyó que la decisión de 2007 de cancelar el contrato de basura se tomó “plenamente consciente de su ilegalidad” y en abierta violación de las normas de contratación pública.
El fallo también describe cómo se pasó información confidencial a Fenoll y cómo los políticos supuestamente recibieron obsequios y pagos en efectivo a cambio.
Un caso que se negó a morir
Este veredicto es el segundo fallo en un caso que se prolonga durante años. Una absolución anterior fracasó en 2024 cuando un tribunal superior dictaminó que se deberían haber considerado pruebas clave, incluidas las escuchas telefónicas.
Esa decisión reabrió la puerta a la justicia. Ahora, más de dos décadas después de que comenzara el plan, el caso de la basura de Orihuela finalmente produjo condenas y una poderosa advertencia sobre el costo de la corrupción.