SEGURIDAD O DISCRIMINACIÓN MIENTRAS VOX IMPULSA AHORA LA PROHIBICIÓN DEL BURKA EN ORIHUELA

El partido de extrema derecha Vox ha reavivado la polémica en Orihuela con una propuesta para prohibir la entrada a los edificios municipales a las mujeres que lleven burkas o niqabs.

Los concejales de Vox llevarán la moción al pleno del ayuntamiento del próximo jueves, pidiendo un reglamento interno que deniegue el acceso a cualquier persona cuyo rostro esté “total o parcialmente oculto”. Iniciativas similares ya se han planteado en el Congreso de los Diputados y en concejos como el de Alicante y Sant Joan.

Dirigido localmente por Manuel Mestre, cuyo partido gobierna Orihuela junto con el Partido Popular, Vox insiste en que la medida tiene que ver con la seguridad, no con la religión. La moción sostiene que las prendas “no arraigadas en España”, incluido el velo islámico completo, impiden la identificación visual e interfieren con la administración pública, independientemente de la motivación cultural o religiosa de quien las usa.

Según las reglas propuestas, a cualquier persona que use ropa que “impida sustancialmente la identificación facial” se le negará la entrada a las oficinas municipales. La prohibición se aplicaría en todos los ámbitos, cualquiera que sea el motivo para usar la prenda (religiosa o de otro tipo), con sólo excepciones limitadas por razones médicas certificadas, necesidades de salud pública o requisitos de seguridad ocupacional.

Vox destaca que la propuesta se aplica estrictamente a los edificios municipales donde se realizan trámites legales, se tratan datos personales y se debe proteger a los empleados y usuarios públicos. La identificación visual, afirma el partido, es esencial para evitar la suplantación de identidad, garantizar la seguridad y garantizar el normal funcionamiento de los servicios públicos.

La moción también subraya que el Ayuntamiento no tiene intención (ni poder legal) de imponer códigos de vestimenta en la vía pública, limitando la prohibición únicamente a los locales administrativos.

Los críticos, sin embargo, ven la iniciativa como otro punto álgido en la agenda local cada vez más dura de Vox. Sigue una serie de propuestas altamente divisivas, que incluyen llamados a la expulsión de inmigrantes indocumentados, gestos simbólicos que promueven “el regreso del patriarcado” alrededor del Día del Padre y oposición a la Fiesta Islámica del Cordero.

Con las emociones ya a flor de piel, el debate sobre la prohibición del burka parece destinado a convertir la cámara del consejo de Orihuela en el último campo de batalla de las guerras culturales en curso en España.