Palma reducirá el número de cruceros en verano según un nuevo acuerdo

Palma reducirá el número de atraques de cruceros durante los meses de verano gracias a un nuevo acuerdo alcanzado entre el Gobierno balear, el Ayuntamiento de Palma y 20 líneas de cruceros. De 2027 a 2029, la media diaria de plazas de atraque pasará de 8.500 a 7.500 entre junio y septiembre, mientras que el resto del año se mantendrá en 8.500. Aunque los límites de verano finalizan en 2029, el acuerdo está vigente hasta 2031.

El acuerdo fue firmado en el Consolat de Mar por Marga Prohens, presidenta del Govern Balear, y representantes de las líneas de cruceros, encabezados por Alfredo Serrano, presidente de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) en España. La renovación incorpora al proceso al Ayuntamiento de Palma, cuyo Centro de Control Demográfico proporciona datos para ayudar a regular la actividad de los cruceros y proteger los intereses de la ciudad, especialmente en el centro histórico. También se publicarán informes mensuales y resúmenes anuales de escalas portuarias y avances.

Al acto asistieron el alcalde de Palma, Jaime Martínez, el conseller de Turismo, Jaume Bauzà, y el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Javier Sanz. El acuerdo mantiene un límite de tres cruceros por día en el puerto de Palma, uno de los cuales podrá transportar a más de 5.000 pasajeros. Un comité de gobernanza, presidido por el Ministro de Turismo, se reunirá al menos dos veces al año para supervisar la implementación.

Las medidas medioambientales son una parte clave del acuerdo. Las líneas de cruceros realizarán un estudio de los movimientos turísticos en Mallorca para mejorar los flujos de tráfico y promocionar destinos alternativos. En caso de sequía en Palma, los barcos no podrán abastecer de agua potable en el puerto. Se dará prioridad a los buques de cero emisiones, incluidos aquellos propulsados ​​por combustibles de transición como gas natural licuado, metanol o hidrógeno, o aquellos capaces de conectarse a la electricidad en tierra. Las empresas también se han comprometido a reducir los residuos y garantizar que las rutas de cruceros eviten las praderas de posidonia.

Alfredo Serrano destacó las mejoras medioambientales afirmando que “en 2019, antes del COVID, hubo 23 días con cuatro o más cruceros en Palma. Respecto a ese año, las llegadas en temporada alta han bajado un 18% y el consumo de agua por pasajero ha caído un 40%. El 30% de los cruceristas ahora viajan en barcos propulsados por GNL. Si bien el sector de cruceros no construye barcos, sí apuesta por la eficiencia energética y la reducción del consumo, con el objetivo de avanzar en los próximos años hacia cero emisiones utilizando energía renovable”.