Tras meses de incertidumbre sobre el futuro del emblemático pub Prince William de Magalluf, los inquilinos del histórico local, que lo regentan desde 1982 en régimen de arrendamiento vitalicio con el propietario del suelo, actualmente el Ayuntamiento de Calvià tras la compra y posterior derribo del Hotel Teix, pronto podrán reabrir sus puertas.
Lo harán más de cuatro meses después de verse obligados a cerrar el pasado 3 de noviembre ‘por circunstancias ajenas a nuestra voluntad’, según los carteles en español e inglés que han estado colocados todo este tiempo en los accesos al conocido e histórico local. ‘El hotel contiguo -refiriéndose al Teix- ha sido adquirido por el Ayuntamiento de Calvià y está siendo derribado -fue derribado hace meses-. Lamentamos la forma en que el ayuntamiento ha manejado la situación, pero lamentablemente no podemos hacer nada al respecto”, añade el comunicado, que deja claro que los empleados continuaron recibiendo sus salarios durante este tiempo.
El Ayuntamiento de Calvià suspendió la licencia de funcionamiento del Prince William a raíz de una denuncia por las obras realizadas en un local contiguo, donde se instalaron sanitarios, que han sido centro de polémica y disputa. “Tuvimos reuniones con el ayuntamiento, nos ofrecieron una suma de dinero a cambio de rescindir el contrato, pero no nos pareció suficiente para abrir otro local y seguir con nuestro negocio en otro lugar”, afirmó Álex Crespo, hijo del arrendatario, que el 17 de febrero finalmente recibió permiso para volver a entrar en el Prince William, pagando el alquiler a partir de ese día, ya que el ayuntamiento se comprometió a no cobrarles alquiler durante el cierre e incluso compensarles por el tiempo que estuvieron cerrados.
El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) ha fallado a favor de la demanda de los gestores del Príncipe Guillermo, que solicitaban la suspensión provisional y cautelar de la licencia del local por parte del Ayuntamiento de Calvià, mientras continúa el litigio con los inquilinos, para que pueda retomar su plena actividad. Para ello, los responsables del establecimiento ya han comenzado a convocar a sus empleados para iniciar su regreso de cara a Semana Santa y el inicio de temporada.
La sentencia dictada por el Tribunal Administrativo ordena la ‘suspensión de la ejecución de la resolución del Teniente de Alcalde de Actividades del Ayuntamiento de Calvià, de 26 de septiembre de 2025, que declara la imposibilidad de continuar la actividad y ordena el cierre del establecimiento Prince William’.
Contra esta sentencia podrá interponerse recurso de apelación dentro de los 30 días siguientes a su notificación, incluso ante el Tribunal Supremo. El Ayuntamiento de Calvià ha declinado pronunciarse sobre el caso, tras ser informado y consultado por el diario hermano del Boletín Última Hora sobre la decisión del TSJIB.
Tras conocer la sentencia, los responsables del establecimiento han acelerado gestiones para recontratar totalmente el personal y proceder a la limpieza y preparación del local, con intención de reabrir sus puertas en unos días.
Su objetivo es volver a abrir el próximo fin de semana si hay tiempo para dejarlo todo a punto, lo que marcaría el inicio de la temporada y su reapertura desde su cierre el pasado mes de noviembre. ‘La gente ha acogido la noticia con ilusión, con ganas de volver a visitarnos, y nos permitirá volver al trabajo y a nuestro personal hacer lo mismo, que era una de nuestras prioridades’, afirmó Álex Crespo, actualmente al frente del Prince William.
La denuncia del Ayuntamiento de Calvià se centra en las obras realizadas en el antiguo espacio Prince William, que se utilizaba como almacén. “La propiedad rescindió el contrato del pequeño local y las obras que hicimos, principalmente baños nuevos, han sido en vano. Tapiamos y reconstruimos los baños y por eso nos suspenden la licencia de funcionamiento. Nos quedamos sin baños y por eso tampoco podemos atender a los clientes. Y eso a pesar de que teníamos el permiso de construcción y pagamos todos los derechos…”, dijo, y por eso se sienten desconcertados, dado que el ayuntamiento considera ilegal este espacio. A partir de ahora, el resultado de la batalla judicial entre los directivos del Príncipe Guillermo y el Ayuntamiento de Calvià determinará el futuro a medio y largo plazo del carismático pub de Magalluf.