La UE estudia racionar el combustible ante una prolongada crisis energética

La Unión Europea está considerando medidas como el racionamiento de combustible y la liberación de más petróleo de reservas estratégicas ante el riesgo de una crisis energética “duradera” derivada de la guerra en Oriente Medio, advirtió el viernes el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, en una entrevista con el Financial Times.

El bloque está evaluando “todas las opciones”, afirma Jørgensen, quien advierte de que “los precios de la energía seguirán altos durante mucho tiempo”. El Comisario subraya que, aunque la UE “todavía no” se enfrenta a una crisis de suministro, ya está preparando planes de contingencia en previsión de posibles efectos estructurales de la guerra lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

Tras los ataques iniciales, el precio del crudo Brent subió hasta casi 120 dólares, y actualmente cotiza en torno a los 107 dólares, aunque persiste la volatilidad en los mercados debido al cierre de facto del Estrecho de Ormuz, controlado por Teherán y por el que normalmente pasan el 20% de los envíos mundiales de crudo.

“La retórica que utilizamos y las palabras que empleamos son ahora más serias que al comienzo de la crisis”, señala Jørgensen, y añade: “Sin duda, nuestro análisis es que esta será una situación prolongada y los países deben asegurarse de tener lo que necesitan”.

El comisario insiste en que actualmente las medidas más drásticas se están considerando únicamente como medida de precaución. “Nos estamos preparando para los peores escenarios, aunque todavía no hemos llegado al punto de tener que racionar productos críticos como el queroseno o el diésel. Es mejor estar preparado que lamentarse”, afirma.

El periódico informa que las aerolíneas se encuentran entre los sectores más preocupados por el suministro de queroseno, en un contexto de diferencias regulatorias entre la UE y los Estados Unidos en cuanto a las especificaciones del combustible. El político asegura que, por el momento, Bruselas no tiene previsto modificar la normativa actual, aunque dejó la puerta abierta a cambios si la situación empeora.

“Estamos analizando todas las posibilidades y está claro que cuanto más grave sea la situación, más tendremos que considerar también herramientas legislativas”, señala. Además, Jørgensen no descarta nuevas liberaciones de reservas estratégicas en caso de que la crisis empeore, y reitera que la UE no planea modificar su marco regulatorio este año para detener las importaciones de gas natural licuado ruso, dado que, si es necesario, puede recurrir al suministro de Estados Unidos y otros socios.