Los restos de Antonio Ortega, expresidente del Real Madrid durante la Guerra Civil Española, serán exhumados de una fosa común en Alicante junto con más de cincuenta otras víctimas de la represión franquista. A pesar de su papel al frente del club entre 1937 y 1938 —cuando se conocía como Madrid Club de Fútbol tras perder el título real concedido por Alfonso XIII—, Ortega todavía no aparece oficialmente reconocido en la web del club.
Ortega, nacido en Burgos en 1888, ocupó varios cargos destacados durante la guerra. Se desempeñó como alto funcionario de seguridad durante el gobierno de Juan Negrín, se unió al Partido Comunista en 1937 y ascendió al rango de coronel en el Ejército Republicano. También actuó como gobernador civil de Gipuzkoa y dirigió unidades de milicias antifascistas vascas.
Tras la victoria nacionalista en 1939, Ortega huyó a Alicante con la esperanza de escapar al extranjero, pero fue capturado por las fuerzas franquistas. Tras pasar por los campos de concentración de Los Almendros y Albatera, fue trasladado al Castillo de Santa Bárbara. Allí, tras un juicio sumario, fue ejecutado mediante garrote, una forma de estrangulamiento, el 15 de julio de 1939 a la edad de 51 años. Su cuerpo fue enterrado en una fosa común en el cementerio municipal de Alicante junto a otros 52 hombres ejecutados en circunstancias similares.
Los esfuerzos para recuperar los restos se remontan a 2022, cuando la Generalitat Valenciana inició los trabajos en la tumba. El proyecto se volvió más complejo y costoso después de que se descubrieron cuerpos adicionales enterrados sobre las víctimas originales, probablemente de décadas posteriores. A pesar del aumento de la financiación, el contratista inicial se retiró del proyecto en 2025.
Ahora, el ayuntamiento de Aspe ha conseguido nueva financiación para proceder con la exhumación, que se espera comience en agosto. El Gobierno español financiará los trabajos de recuperación, mientras que la identificación del ADN contará con el apoyo del Instituto de Memoria y Derechos Humanos del Gobierno Vasco.
Los funcionarios locales también han pedido al Real Madrid que reconozca formalmente la presidencia de Ortega. Como ha afirmado el alcalde de Aspe, más allá de devolver los restos a su familia, existe un objetivo más amplio de devolver la dignidad, la memoria histórica y la justicia a las víctimas que sufrieron la represión.
La fosa común, conocida como Tumba IX, contiene los restos de 52 personas ejecutadas entre mayo y agosto de 1939 tras el colapso de la República. Su exhumación se está llevando a cabo en colaboración con varios municipios de la provincia de Alicante, lo que marca un paso más en los esfuerzos continuos de España para abordar el legado de la Guerra Civil y la dictadura.