El curso obligatorio para dueños de perros en España podría conllevar multas de hasta 10.000 euros según la nueva ley de bienestar animal

La Ley de Bienestar Animal de España introduce multas de entre 500 y 10.000 euros para quienes no completen un curso de adiestramiento obligatorio para dueños de perros. Recogido en la Ley 7/2023 de derechos y bienestar de los animales, el requisito es una condición clave para tener un perro, aunque su entrada en vigor está pendiente de una fecha de inicio confirmada. El artículo 52 estipula que los criadores y vendedores deben asegurarse de que los posibles propietarios hayan realizado el entrenamiento antes de adquirir un perro.

Este requisito se suma a otros controles legales, incluida la verificación de que un comprador no tiene prohibido tener animales y que la especie en cuestión aparece en la lista aprobada de animales de compañía en España. Si bien la ley entró en vigor en septiembre de 2023, varias disposiciones, incluido el curso de formación, siguen sujetas a un mayor desarrollo regulatorio. El borrador de las reglas sugiere que todos los dueños de perros deberán completar el curso, aunque aún no está claro si los dueños existentes se verán afectados.

Según las propuestas contenidas en un próximo Real Decreto sobre el adiestramiento obligatorio de los dueños de perros en España, se espera que el curso dure alrededor de cuatro horas y esté disponible en línea, lo que permitirá el acceso en todo el país. Será gratuito y la certificación no caducará. Los participantes completarán una evaluación de opción múltiple que cubrirá la propiedad responsable, los deberes y las necesidades de bienestar animal.

Los detalles sobre la aplicación de la ley siguen incompletos, pero se espera que las infracciones se clasifiquen según su gravedad. En el marco de la Ley 7/2023, las sanciones podrían oscilar entre 500€ y 10.000€. Sin embargo, hasta que no se publique formalmente en el Boletín Oficial del Estado su normativa de desarrollo, no se podrán imponer sanciones por no finalizar el curso.

El artículo 52 también establece normas más amplias que rigen la cría y venta de animales de compañía, incluida la prohibición del comercio de especies no incluidas en la lista autorizada. Los criadores y minoristas deben trabajar con profesionales veterinarios para confirmar que los compradores son legalmente elegibles para poseer animales. En el caso de los perros, esto incluye verificar la finalización del adiestramiento obligatorio antes de la transferencia de propiedad.

Según el proyecto de decreto, cualquier persona que adquiera un perro a través de criadores, comercios especializados o centros de adopción deberá acreditar haber completado el curso. Aún no se ha resuelto si la obligación se extenderá retrospectivamente a los propietarios actuales de perros.

Las autoridades continúan ultimando los detalles operativos del plan, incluido el contenido estandarizado de los cursos, los procedimientos de certificación y las plataformas digitales para la verificación. Aunque la Ley 7/2023 está en vigor desde septiembre de 2023, el calendario de implantación de la formación obligatoria dependerá de la aprobación y publicación de su normativa definitiva.