Javier Iglesias Redondo, abogado y perejil en todas las salsas político-judiciales, responde en el ‘dramatis personae’ de la banda Kitchen al nombre de ‘El Largo’ y, también al de ‘El Capillas’, inspiraciones ambas del entonces, años 2013-2015, comisario José Manuel Villarejo. Y este lunes 20 de abril para los iniciados, más allá de la claridad con la que Luis Bárcenas habló de Mariano Rajoy, el pago de sobresueldos a los gerifaltes sacrificados del PP (para M.Rajoy fueron alrededor de un total de 256.000 euros), Javier Iglesias Redondo ha sido el personaje de ambas tramas: Gürtel y Kitchen.
El abogado, Javier Iglesias Redondo. Foto archivo / EPC
Era lógica. Porque uno de los objetivos de Kitchen era destruir pruebas. Tanto para que no aflorasen al público como para sustraérselas al juez instructor, Pablo Ruz, cuya independencia quitaba el sueño a la cúpula del PP hasta que a través del presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) pusieron punto final a su comisión de servicios en el juzgado central de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional a finales de 2014.
Fue la letrada de la acusación popular del PSOE, Gloria Pascual, quien preguntó a Bárcenas si se había reunido, en junio de 2013, con Javier Iglesias.
-Si. Me he reunido en varias ocasiones, tres que recuerden, incluso una prácticamente nada más entrar (en la cárcel) de Soto del Real, que vino a amenazarme si iba a declarar el día 15 de julio de 2013, como efectivamente hice, con que mi mujer [Rosalía] entraría en prisión si se me ocurriría declarar, el sentido que declarar claro [reconociendo el pago de sobresueldos a M.Rajoy y la cúpula del PP].
-Antes de su entrada en prisión.
-Si. En febrero de 2013 tengo una reunión en su despacho en presencia de otra persona (Jesús Merino diputado del PP]con ocasión de la publicación en El País [30 de enero 2013] de los Papeles, y quiere que modifique esa contabilidad extracontable, que cambie los conceptos y las cantidades, en definitiva, con la misma letra y el mismo formato de documento, dar a la prensa esos papeles y crear la incertidumbre sobre cuáles eran los papeles falsos y cuáles ciertos, o si todos eran falsos, y nada era real. real. Y se ofrece a pagarme 500.000 euros, estando yo en el contencioso de mi indemnización con el PP. Y que se podía gestionar con empresarios afines al PP para compensarme. Eso fue en su despacho.
La intervención de ‘El Capillas’ fue retomada por el letrado Gorka Velle, de la acusación popular de Podemos.
-¿Usted llamó expresamente antes de su primera declaración, estando ya en prisión, a Javier Iglesias?
-No, no, no. Iglesias se presenta de forma totalmente autónoma. Yo no tenía ninguna relación con él. Tuve el contacto al que he hecho referencia antes de entrar en prisión. Yo eso de variar los papeles no lo veo y le digo que en cualquier caso vamos a tener una reunión en el despacho de mi abogado Miguel Bajo y que haga la propuesta. Por supuesto Miguel dijo que en ningún caso se modifican los Papeles de Bárcenas ni ninguna documentación. Y luego yo no le volvo a ver hasta esa visita en la cárcel. Pero previamente a eso se produjo en la Semana Santa de 2013, el último whatsapp que yo le envió a Mariano Rajoy.
-¿Qué dice Bárcenas en ese mensaje del 14 de marzo de 2013?
Que las personas que he enviado verifiquen el contenido de las cajas que había en el despacho que tú me autorizastes [sic]. Tú sabrás a qué estás jugando, pero yo quedo liberado de todo compromiso contigo y con el partido]
Bárcenas prosigue en respuesta al letrado de Podemos.
-Ese whatsapp, si lo envío un miércoles por la tarde, el jueves a primera hora de la mañana me está enviando un mensaje Javier Iglesias. Es decir, Mariano Rajoy le había trasladado a Javier Iglesias que había recibido un whatsapp con un texto determinado mío y Javier Iglesias me dice `yo creo que se te ha ido un poco el tema, no tenías haberle dicho eso. Tenemos que vernos después de Semana Santa y arreglar este tema´. Esa es la conversación. Y ya cuando estoy en la cárcel de Soto del Real cuando recibo la visita en la que se produce la amenaza expresa que he citado anteriormente. Estamos todavía en la fase en que mi relación con instituciones penitenciarias era buena y yo creo que las personas del PP no querían tensar más la relación conmigo. Esa reunión se produce en una sala. Eso es absolutamente anormal. Para poder reunirse con un abogado y si no es el tuyo, por uno especialmente llamado, en una sala, se necesita auto judicial en el que se autoriza expresamente, con su motivación, tiene que estar fundamentada la petición. Lo cual demuestra que era un abogado [Iglesias] que estaba enviado desde el PP con la autorización del Ministerio del Interior. Normalmente, tiene que ser a través de locutorio, no sala.
Bien. Eso fue en Gürtel. ¿Y en Cocina?
En el verano de 2014, Villarejo está pidiendo a María Dolores de Cospedal un reconocimiento del trabajo que está desarrollando para el PP -el encargo de Kitchen- y le sugiere algún tipo de contacto con Rajoy, aunque no sea más que fugaz. Organiza con Cospedal una visita a la sede de Génova 13, a la séptima planta. Villarejo había pedido la presencia de Javier Iglesias, ‘El Capillas’, el que había intervenido para “arreglar” el lío entre Rajoy y Bárcenas el 14 de marzo de 2013.
En la causa Kitchen obra el audio de la reunión del 14 de marzo de 2014, uno de los despachos que solía tener Villarejo con el secretario de Estado de Seguridad, el número 2 del Ministerio del Interior, Francisco Martínez o Chisco.
Villarejo: Bueno, la cita con el asturiano [presunto mote de Rajoy] Fue breve. Y te digo una cosa: prohibición absoluta, por tanto tú no sabes nada, no me jodas.
Martínez: Joder, me ha dejado preocupado, porque si está descontento.
Villarejo: Como [el Asturiano] utiliza al Capillas para gestiones, le dije al Capillas: `Lo siento mucho, somos troncos, te quiero mucho, o toco chicha o ya no te doy ni un dato. No, joder, yo tengo una persona que es enlace, una tía de mi total confianza. Pues yo quiero verla´. El otro día me presenta una chica de unos cuarenta años, rubita. Le digo me estás pidiendo unas cosas muy delicadas… Me dice no te preocupes, yo no voy a estar, pero esta tarde. Excepcionalmente, cosa única….Me hicieron pasar por la parte de atrás, con los cristales tintados, como cuando voy a ver a la seño [Cospedal]. Fui con el Capillas y ahí en la salita, donde ella [Cospedal] me recibe siempre, una especie de burbuja.
Martínez: Al lado de su despacho [de Cospedal]
Villarejo: Y en ese momento viene el Presi [Rajoy]. `Qué tal. Mire solamente para saludarle, no sé cuánto, sepa que el amigo Javier Iglesias goza de toda la simpatía del mundo. ¡A trabajar!´ Eso fue todo, jajaja. Eso fue todo el mensaje.
Javier Iglesias Redondo, al ser detenida Gemma Alcalá, esposa de Villarejo, en octubre de 2020, la defendió y, además, propuso a la Fiscalía Anticorrupción un pacto de conformidad en la causa Tándem. Que los fiscales rechazaron.
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