Como era de esperar, el Parlamento Balear aprobó este martes una ley para la cogestión de los aeropuertos de las islas. Esta ley necesitará el apoyo del Congreso, al que ahora se enviará el texto. No llega a pedir la transferencia del control de los aeropuertos -esto quedaría en manos del Gobierno español-, pero busca dar a Baleares participación en la toma de decisiones. Esto incluiría la posibilidad de limitar el número de vuelos en temporada alta.
La moción fue presentada por el Partido Popular y Més tanto en Mallorca como en Menorca. El principal partido de la oposición, el PSOE, se abstuvo, mientras que Vox rechazó la propuesta por considerarla sintomática del “frenesí orgiástico de las regiones por asumir más competencias”.
En la actualidad, existe un comité de coordinación aeroportuaria en el que participan representantes de los gobiernos regional y central y de la autoridad aeroportuaria Aena, que pertenece en un 51% al Estado. Pero no es más que un consejo, y las recomendaciones pueden ser ignoradas y son ignoradas.
La ley balear propone un cambio fundamental en las funciones de este comité, haciendo que los informes vinculantes que emitirá el comité sobre, por ejemplo, la estrategia aeroportuaria. Este comité podrá determinar rutas, frecuencias y capacidades, y participar en la organización de los turnos de vuelo. El texto hace referencia expresa al estudio de posibles límites para reducir la masificación turística en verano.
Otra medida implicaría un cambio en la composición del comité. Para ello intervendrían los ayuntamientos de las islas, los ayuntamientos de Palma, Mahón y Sant Josep (donde están situados los aeropuertos), cámaras de comercio, asociaciones empresariales y sindicatos.
El PSOE se abstuvo porque prefería una alternativa que se adoptará en el País Vasco. Acordado el mes pasado por los gobiernos español y vasco, sí contempla la creación de un organismo para la gestión de los aeropuertos. Sin embargo, tiene menos alcance que la propuesta de Baleares.
Aena respondió al acuerdo vasco diciendo que el asunto quedaría en manos de sus asesores legales. La autoridad aeroportuaria ha defendido sistemáticamente los acuerdos actuales en términos de sus intereses, los intereses de sus accionistas y la legislación vigente. El Gobierno español, por su parte, ha afirmado en más de una ocasión que una auténtica cogestión (como la que buscan las Baleares) no sería posible dadas las disposiciones accionariales.
Regiones como Baleares han hecho referencia a disposiciones en sus estatutos de autonomía que apuntan a una posible participación en la toma de decisiones de las autoridades regionales. En el caso de Baleares, están cubiertos por una revisión del estatuto de 2007.
Ahora queda por ver qué hace el Congreso con esta ley. El PP balear considera que el partido a nivel nacional le apoyará. Es posible que los partidos regionales también lo respalden; Sumar también. Pero Vox no lo hará. Luego está el PSOE. La administración Sánchez se ha inclinado hasta cierto punto a aceptar la propuesta vasca, pero las Baleares quieren algo con mucha más fuerza. Para Aena, al embarcarse en un gran plan de inversiones en varios aeropuertos, están los accionistas privados de los que preocuparse.