Los jóvenes que votarán por primera vez en las elecciones andaluzas del 17 de mayo pueden que no voten ya en tanta medida como otras generaciones en términos de derechas e izquierdas. Así lo indica Rafael Durán, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga y miembro del Instituto de Investigación en Sociedades, Estados y Estudios Internacionales (INSEI).
“Cuando se analizan los motivos que mueven el voto, ahí sí se ve claramente que hay una decantación por los principios, los valores y las políticas de izquierdas o de derechas”, afirma.
Y pone como ejemplo el que cuando un porcentaje alto de ese segmento de población decide su voto en función de su posicionamiento contrario al fenómeno migratorio, “evidentemente se esta posicionando en la derecha”. Igual que ocurre con las posturas antifeministas o antiecologistas.
Redes y batalla emocional: la apuesta de Vox
Durán indica que formaciones como Vox, o cualquier “derecha radical” en general en todo el mundo, “están sabiendo muy bien articular estrategias comunicativas para ligar entre sí cuestiones que inicialmente no tendrían por qué estar conectadas”.
También destaca este experto que Vox tiene “muy ganada” la batalla emocional, la movilización de los ciudadanos, entre ellos los jóvenes, no desde la razón sino desde la emoción. Así, alude a “la capacidad de neutralizar nuestra capacidad de raciocinio para suplantarla por las emociones viscerales”.
Se potenciarían de esta forma, en su opinión, “emociones negativas, reactivas irracionales que son muy peligrosas porque estamos poniendo en juego la convivencia”.
Volatilidad del voto entre los jóvenes
Sobre si es fiel el voto joven, Rafael Durán asegura que “eso ha cambiado mucho. Ya hemos dejado atrás el tiempo en el que las filias partidistas y los posicionamientos ideológicos venían condicionados por la cuna y el entorno social en el que uno nacía”.
“Hoy la volatilidad es mucho mayor. La ciudadanía no está condicionada a la hora del voto”, destaca.
En cuanto a las diferencias por género, confirma que sí las hay y señala que el voto de los varones jóvenes está influenciado hoy por un “posicionamiento antifeminista”.
“Se están criando en un caldo de cultivo que les hace ver que a las mujeres se las está privilegiando, lo cual evidentemente no es cierto y queda mucho camino por recorrer en términos feministas. Pero los mensajes que les están llegando son esos y construyen su percepción de la realidad a partir de ahí”, explica.
Esta situación da como resultado, afirma el profesor de la UMA, una orientación de voto “mucho más acentuada a la derecha por parte de los varones jóvenes que de las mujeres”.
Rafael Durán, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga y miembro del Instituto de Investigación en Sociedades, Estados y Estudios Internacionales (INSEI). / LO
Problemas para conectarse con los jóvenes
Por otra parte, Rafael Durán explica que los partidos políticos están teniendo más dificultad hoy para conectarse con los jóvenes por el tipo de mensajes que estos reclaman: “a través de plataformas digitales, sin argumentos complejos, sin subordinadas o que no sean textos extensos”.
Al contrario, los más jóvenes prefieren las “frases cortas, los vídeos. Estamos hablando de simplificación de la realidad”, afirma. Una estrategia que cree que a las formaciones de izquierda les cuesta más trabajo “porque tiene un sentimiento de estar forzando el discurso e incluso manipulando”.
Y, en cambio, la ultraderecha “está sabiendo moverse con ese tipo de discursos”.
Para que los jóvenes no se relacionen con la política desde el desencanto o el enfado, el experto apunta que “deberíamos bajar los decibelios de la conversación pública, evitar los exabruptos”. Aunque también subraya la necesidad de “atajar los problemas materiales que nos aquejan como sociedad, particularmente a la juventud” como la vivienda.
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