España está ajustando activamente su implementación del nuevo Sistema de Entrada/Salida (EEE) de la Unión Europeaque entró en funcionamiento el 10 de abril de 2026, para gestionar importantes retrasos fronterizos. Si bien el sistema es obligatorio, los funcionarios están modificando los procesos, como permitir controles manuales híbridos durante los aumentos repentinos, para aliviar los cuellos de botella para los viajeros de fuera de la UE, especialmente en aeropuertos concurridos como el de Palma.