La Asociación de Vecinos de Los Montesinos ha pedido al ayuntamiento que actúe con urgencia después de que el último temporal inundara de nuevo vías clave de acceso al municipio, provocando perturbaciones en el tráfico y planteando nuevos problemas de seguridad.
Los residentes dicen que el problema ha persistido durante décadas y regresa cada vez que caen lluvias moderadas o fuertes. El temporal de la semana pasada, que arrojó unos 25 litros por metro cuadrado, volvió a dejar bajo el agua tramos de la CV-945 y la CV-940.
La asociación señala que entre los puntos más afectados se encuentran la CV-945 junto al polígono industrial de Levante, en la vía principal hacia Torrevieja y Rojales, y la carretera que da servicio a Los Pérez en la zona de Tabisam.
Francisco Paredes, portavoz del grupo de vecinos, explicó que la entrada y salida al centro de la localidad por la CV-945 se inunda en el polígono industrial de Levante cuando el agua de lluvia baja desde zonas más elevadas.
La urbanización, aprobada y urbanizada por el Ayuntamiento de Los Montesinos, tiene una superficie de 261.000 metros cuadrados y alberga alrededor de 50 comercios. Los residentes argumentan que la infraestructura de drenaje estuvo mal diseñada desde el principio.
Según la asociación, la instalación de una reserva central sin drenaje adecuado bloqueó el flujo natural del agua. Modificaciones posteriores, incluidos cortes en la mediana para permitir el paso del agua, no lograron resolver el problema subyacente.
El grupo, presidido por María del Mar Paredes, afirma que es necesario un estudio técnico adecuado para determinar si el agua debe canalizarse por debajo de la carretera a través de un sistema colector.
El mismo problema de inundaciones afecta también a la zona de Los Pérez en la CV-940, cerca de Tabisam, en el camino de San Miguel de Salinas hacia Los Montesinos. Allí, la escorrentía de las tierras agrícolas cercanas se derrama directamente sobre la carretera sin un drenaje adecuado, lo que obliga a cerrar carreteras y, en ocasiones, permite que el agua entre en las casas cercanas.
Los residentes también señalan problemas dentro del centro de la ciudad, donde los badenes actúan como barreras durante las tormentas porque carecen de drenaje integrado. Esto dificulta el movimiento de los peatones y empeora las inundaciones localizadas.
Otro punto negro es la CV-940 cerca de la autovía, cerca del límite con San Miguel de Salinas, donde en ocasiones hay que cortar la vía por la acumulación de agua en los barrancos que desembocan en la laguna de Torrevieja.
El Gobierno local, encabezado por el alcalde José Manuel Sánchez Butrón del PSOE, sostiene que las dos vías afectadas son responsabilidad de la Generalitat Valenciana. Pero los residentes dicen que eso no es suficiente.
Paredes acusó al ayuntamiento de utilizar la cuestión de la responsabilidad como “una excusa”, diciendo que el ayuntamiento debería presionar más enérgicamente al gobierno regional para que ofrezca una solución. Dijo que las inundaciones se han producido durante muchos años y no hay evidencia de que se hayan tomado medidas efectivas.
La asociación también criticó lo que considera una falta de urgencia en comparación con otras causas locales. Los vecinos apoyaron la protesta del ayuntamiento contra la pérdida de un módulo de formación profesional debido a la baja matrícula, pero ahora piden “la misma determinación” ante los problemas de infraestructura y servicios públicos.
El grupo también ha planteado la situación de unas 40 viviendas en Los Pérez que todavía no tienen conexión a la red principal de alcantarillado y dependen de fosas sépticas.
Muchos de los residentes afectados son jubilados y enfrentan costos de más de 700 euros cada vez que se vacían sus tanques, un proceso que algunas familias deben repetir hasta tres veces al año.
La asociación ha recogido firmas de los residentes afectados y está presionando para lograr una solución permanente. Un técnico residente en la zona ha elaborado un borrador de propuesta de las obras necesarias, divididas en dos fases.
El primero implicaría alrededor de tres kilómetros de ramales de alcantarillado y conexiones domiciliarias, que serían responsabilidad municipal. El segundo conectaría la zona a una depuradora o sistema de saneamiento, competencia de la Generalitat.
Los Montesinos, a pesar de tener más de 5.000 habitantes, no cuenta con planta de tratamiento de aguas residuales propia. Sus aguas residuales se bombean a través de un colector hasta la depuradora de Torrevieja, a más de siete kilómetros de distancia.
Paredes dijo que la administración regional sugirió anteriormente miniplantas de tratamiento individuales como solución temporal, con subvenciones de entre 500 y 1.000 euros por hogar. Pero los residentes dicen que esto no es suficiente, ya que los sistemas más baratos cuestan más de 6.000 euros.
La asociación sigue tramitando las denuncias a través del Síndic de Greuges y espera que la documentación técnica ya elaborada acelere las actuaciones.
Hasta entonces, los residentes dicen que Los Pérez sigue atrapado en una situación injusta, enfrentando repetidas inundaciones y un acceso desigual a los servicios básicos de saneamiento.
