“Matt era inteligente, curioso, creativo y estaba infinitamente fascinado por el mundo que lo rodeaba. Era un talentoso amante de la naturaleza, pescador, barquero, artista y aprendiz permanente. Amaba la aventura, la naturaleza y descubrir cosas nuevas. Matt tenía una mente extraordinaria”, expresaba la conmovedora dedicatoria, reconociendo más tarde que “Matt pasó muchos años luchando contra graves problemas de salud mental y adicciones. La vida de Matt no estuvo exenta de errores, luchas y capítulos dolorosos. Algunos de esos capítulos causaron dolor, y nosotros No minimices eso.”
La familia Brown se despidió con sentidas palabras sobre su legado.
“Cuando pensamos en Matt, recordaremos al joven que amaba la naturaleza, podía navegar en aguas turbulentas, dibujar durante horas, perderse en el aprendizaje, hacernos reír inesperadamente y soñar más grande de lo que la mayoría de la gente jamás se atrevió”, escribieron los Brown, y concluyeron: “Era imperfecto. Era humano. Lo amaban profundamente. Y lo extrañaremos más allá de las palabras”.