El martes concluyó un juicio contra el hermano del primer ministro español, Pedro Sánchez, por presunto tráfico de influencias en un nombramiento en el sector público, uno de varios casos de corrupción que amenazan al gobierno liderado por los socialistas.
David Sánchez está acusado de beneficiarse de la creación de un puesto a medida como coordinador de conservatorios de música de Badajoz, cargo que luego se transformó en el de director de la oficina de artes escénicas de la provincia del suroeste.
Él y otros 10 acusados fueron juzgados en la ciudad del mismo nombre el 28 de mayo por presunto abuso de poder y tráfico de influencias. Todos niegan los cargos.
La fiscalía afirmó que no se había probado ningún delito y solicitó su absolución el martes, en el último día del proceso.
David Sánchez, compositor y director de orquesta cuya carrera ha incluido formación y paradas en San Petersburgo, Toulouse, Tokio y Madrid, declinó hablar.
Los fiscales dicen que el puesto se creó en 2016, antes de que Pedro Sánchez se convirtiera en primer ministro en 2018. David Sánchez permaneció en el cargo hasta al menos principios de 2025.
El cargo estaba bajo la autoridad de la diputación provincial de Badajoz, que en aquel momento estaba gobernada por los socialistas.
Al principio del juicio, el tribunal desestimó un cargo contra David Sánchez por aceptar un nombramiento ilegal en 2017, después de determinar que el plazo legal para el procesamiento había expirado.
Una serie de asuntos de corrupción separados que afectan a la familia de Pedro Sánchez y a ex figuras socialistas de alto nivel han generado dudas sobre la viabilidad de su coalición minoritaria de izquierda.
El último nombre de alto perfil bajo sospecha es el de su mentor y ex primer ministro socialista José Luis Rodríguez Zapatero, bajo investigación formal por tráfico de influencias y otros presuntos delitos.