Según datos de la autoridad aeroportuaria AENA, el aeropuerto de Palma recibió en mayo 4.009.687 pasajeros, un 4,9% más que en el mismo mes del año pasado.
834.288 pasajeros viajaron en vuelos nacionales (un aumento del 3,7%), mientras que en vuelos internacionales hubo 3,17 millones de pasajeros, un aumento del 5,2%. Durante los primeros cinco meses de 2026, hubo 10,6 millones de pasajeros, un aumento del 2,4% en comparación con 2025.
Estos números son para pasajeros tanto de llegada como de salida. Se utilizan en el cálculo mensual del número de turistas, pero con el claro entendimiento de que no todos los pasajeros son turistas. En abril hubo un aumento del 2,6% en el número de pasajeros, pero el número de turistas en Mallorca cayó ligeramente, un 0,8%. Dado un mayor aumento porcentual en mayo, lo más probable es que el número de turistas haya aumentado, pero esto no se confirmará hasta principios de julio.
El Gobierno balear está actualmente enfrascado en una batalla con AENA (y por tanto también con el Gobierno español, que posee el 51% de las acciones de AENA) por su deseo de tener voz y voto en la gestión del aeropuerto. Dada su política de contención del turismo, una implicación clara del llamamiento a la cogestión serían los límites a los vuelos y al número de pasajeros, aunque sólo sea en los meses pico del verano.
A principios de esta semana, el presidente Prohens respondió a una previsión de que el aeropuerto aceptaría hasta 36 millones de pasajeros diciendo: “AENA ha agotado la paciencia de este gobierno”. En 2025 el total fue de 33,9 millones, habiendo superado el crecimiento desde antes de la pandemia los cuatro millones de pasajeros (29,7 millones en 2019).