El Ayuntamiento de Palma ha argumentado que las imágenes que han circulado de una operación de la Policía Local contra inmigrantes muestra sólo una parte del incidente, que ha justificado alegando “agresiones, amenazas y resistencia” hacia los agentes por parte de un grupo de personas.
En un comunicado, el Ayuntamiento se remite a un vídeo publicado en las redes sociales y destacado por MÉS per Palma, que ha exigido explicaciones por un operativo policial “violento” el pasado lunes en Playa de Palma. El operativo, realizado en el marco del programa de refuerzo de verano de Seguridad Turística (Setur), se saldó con dos detenciones por presunta implicación en delitos de agresiones a agentes de la ley, resistencia grave y lesiones corporales.
El Ayuntamiento ha informado que dos agentes de la Policía Local resultaron heridos, según consta en el atestado policial y en los partes médicos emitidos tras el operativo. Según el expediente, durante el operativo uno de los agentes observó a un vendedor ambulante que abandonaba el lugar al percatarse de la presencia policial. Cuando el vehículo policial llegó al lugar, el hombre cambió bruscamente de dirección y, a pesar de las instrucciones del agente, chocó contra el vehículo policial.
Según el informe, el presunto autor “opuso fuerte resistencia y mostró una actitud agresiva”, por lo que “fue necesaria la intervención de varios agentes para someterlo y detenerlo”. Como consecuencia de estos hechos, el agente sufrió lesiones en el codo y hombro derechos. Mientras el vehículo policial se disponía a abandonar la zona por la carretera de s’Arenal, continuó el consistorio, varios agentes permanecieron en el exterior para facilitar su salida.
En ese momento, un grupo de entre ocho y diez vendedores ambulantes habría rodeado a los agentes, gritándoles insultos y obstaculizando el paso del vehículo. Ante esta situación, se solicitó apoyo al resto de agentes y, como también consta en el atestado policial, varios miembros del grupo adoptaron una actitud hostil hacia los agentes. Además, según los informes, tres de ellos recogieron piedras y adoquines del suelo para arrojárselos a la policía, y los objetos pasaron a poca distancia de sus cabezas.
Durante estos incidentes, los agentes arrestaron a otro hombre, presuntamente involucrado en las agresiones, quien opuso “fuerte resistencia” a su arresto, golpeó y propinó puñetazos a uno de los agentes e hizo repetidas amenazas contra los agentes. Como consecuencia, otro agente sufrió neuritis intercostal postraumática en la zona de la costilla izquierda, a pesar de llevar chaleco protector; estas lesiones quedaron documentadas en el correspondiente informe médico.
Ambos detenidos fueron puestos a disposición del juzgado, junto con el atestado policial y los correspondientes partes médicos. El Ayuntamiento ha manifestado que este operativo se enmarca en el trabajo que está llevando a cabo la Policía Local para velar por el cumplimiento de la ordenanza cívica.
En este caso, la operación permitió el desmantelamiento de seis puestos de venta ambulante ilegal y la incautación de una gran cantidad de mercancías destinadas a la venta ilícita. Según el Ayuntamiento, la intensificación de estas operaciones ha aumentado la presión sobre esta actividad y “ha provocado incidentes de hostilidad por parte de los vendedores ambulantes hacia los agentes encargados de hacer cumplir la normativa”.
No obstante, el consistorio ha condenado las agresiones a los agentes y ha trasladado su “aprecio y apoyo” por la “profesionalidad y responsabilidad demostradas durante la operación”.