El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó el miércoles otra ronda de insultos contra España por su participación en la OTAN y su renuencia a ayudar a las tropas estadounidenses en la guerra contra Irán, esta vez calificando al país de “un espectáculo de terror” y “terrible”.
Donald Trump ha vuelto a expresar su descontento con el gobierno español de manera abierta y descarada, consolidando aún más el cisma entre ambas administraciones en un momento en el que muchos ven a Pedro Sánchez como la antítesis del líder estadounidense.
“España es un espectáculo de terror, España es terrible”, dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca en compañía del secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Dirigiéndose a Rutte, Trump bromeó “incluso desde su punto de vista”.
“No quieren pagar nada, creen que se lo van a permitir”, añadió el líder republicano.
Concluyó con la afirmación un tanto ambigua de que “España no es un buen grupo”.
Las palabras de Trump llegan después de que el Gobierno español se negara a autorizar el uso de bases militares en su territorio para la guerra contra Irán.
El Secretario General de la OTAN respondió que se trataba de un “incidente aislado” dentro del contexto europeo, afirmando que los Estados miembros habían proporcionado apoyo logístico al conflicto.
“Realmente quiero enfatizar este punto: entre 4.000 y 5.000 aviones estadounidenses despegaron de bases aéreas europeas”, afirmó Rutte.
Trump también criticó a Italia, Francia, Alemania y el Reino Unido, que al igual que España negaron apoyo logístico a Estados Unidos en ciertos momentos durante la ofensiva de Irán.
“Nos decepcionamos. No necesitábamos ayuda en esto en absoluto. Destruimos (a Irán) literalmente en la primera semana, pero hubiera sido bueno si hubieran dicho: ‘Nos gustaría ayudar'”, dijo Trump desde la Oficina Oval.
Pero fue España la que volvió a situarse como el país realmente en el punto de mira del líder estadounidense.
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Anteriormente había dicho que España “no juega en equipo”, “una perdedora”, “absolutamente horrible”, “un desastre absoluto” y “vergonzosa”, mientras que en ocasiones trazó una línea entre el “terrible liderazgo” de Pedro Sánchez y la población española, que dijo que era “fantástico”.
La mayoría de estos comentarios se han producido como resultado de la postura del primer ministro español en política exterior -desde Palestina hasta Irán- así como de la negativa de los socialistas a aumentar el gasto en defensa al 5 por ciento del PIB del país.
Trump también ha amenazado con romper relaciones comerciales con España por no estar dispuesto a ceder las bases militares de Rota y Morón en Andalucía para su potencial uso en el contexto de la ofensiva militar contra Irán.
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Pedro Sánchez y Donald Trump son ampliamente vistos como polos políticos e ideológicos opuestos, que actúan como contrastes globales clave el uno para el otro.
El primer ministro español se ha posicionado efectivamente como una de las principales voces progresistas europeas y globales en abierta oposición al presidente estadounidense.
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