Las fiestas del patrón del Arenal, Sant Cristòfol, comienzan el viernes. David Servera, presidente de la asociación de vecinos Amics de s’Arenal, afirma que las fiestas son “uno de los momentos en los que el barrio recupera algo de su esencia original. Es cuando los vecinos se juntan y recuerdan cómo era el Arenal”.
Habla del sentido de comunidad que tradicionalmente caracterizó a Arenal. Una vibrante vida social se centraba en la parroquia, las fiestas locales, el campo de fútbol y las asociaciones locales. “Antes todo el mundo se conocía. Había un auténtico ambiente de pueblo, pero poco a poco se ha ido perdiendo”.
Servera cree que recuperar esa identidad requiere un compromiso firme. “Arenal todavía tiene un potencial tremendo, pero tenemos que creer en él. Muchos vecinos se niegan a darse por vencidos y continúan trabajando para recuperar el barrio que alguna vez conocieron. Las fiestas son un buen ejemplo de esto, pero este esfuerzo debe ir acompañado de acciones que devuelvan a Arenal la imagen que lo caracterizó durante tantos años”.
Considera que el sentido de identidad se ha ido erosionando a lo largo de las décadas. Aunque expresa esperanza de recuperación, por lo demás se muestra pesimista. Esto se debe a la inseguridad, el deterioro urbano y la falta de inversión.
“Arenal se ha convertido en un foco de drogas; está en todas partes”. El problema ya no se concentra en determinadas zonas del Arenal.
Durante mucho tiempo ha enfrentado problemas debido al volumen de turistas, pero cree que la situación actual es muy diferente a la que conocía cuando era joven. “Siempre ha habido problemas, pero no como ahora. Lo que ha ocurrido es un deterioro progresivo durante muchos años sin que se hayan tomado medidas significativas para detenerlo”. En cuanto a la inseguridad, afirma que muchos residentes mayores evitan salir por la noche y que existe un sentimiento generalizado de pérdida de paz y tranquilidad. “La gente tiene miedo. No es sólo por los robos o la delincuencia. Es la percepción de que el barrio ha cambiado mucho y que la tranquilidad de años pasados se ha ido”.
Su asociación quiere mayores recursos para hacer frente a esta inseguridad. Hace años hubo un puesto de la Guardia Civil con personal permanente. La falta de un lugar cercano donde presentar denuncias ha dificultado que muchos vecinos puedan denunciar determinadas incidencias. Por ello, acoge con satisfacción el anuncio de una oficina de denuncias en Arenal, que simplificará los trámites y ofrecerá un reflejo más fiel de la realidad local.
Reconoce que se han logrado avances en algunas áreas. Uno es el exceso turístico que representan las vacaciones de los estudiantes españoles. “Esa situación ha mejorado considerablemente en los últimos tres años. Ahora hay más control y se nota”. Pero los problemas asociados con los turistas más jóvenes aún persisten. Junio y julio siguen siendo los meses más desafiantes debido a la alta concentración de visitantes atraídos por la vida nocturna. A partir de agosto el perfil del turista cambia, gracias a las familias y a los visitantes mayores. Como resultado, hay muchos menos problemas.
Sobre el deterioro, dice que apenas ha habido inversiones significativas para renovar la infraestructura o mejorar la apariencia. “Hace años que no vemos grandes proyectos. Las pequeñas reparaciones no solucionan nada, por lo que el barrio sigue deteriorándose”. Sostiene que Arenal necesita un plan integral para la recuperación de los espacios públicos, la renovación de las instalaciones y la mejora de la imagen de uno de los principales centros turísticos de la isla. La falta de limpieza es un problema recurrente, por la suciedad de las calles y la acumulación de basura.