El Partido Socialista de Orihuela ha acusado al Ayuntamiento de gestionar mal la concesión de nuevas licencias de taxi, alegando que normas mal redactadas y exclusiones supuestamente desproporcionadas han dejado el proceso estancado durante más de un año.
El concejal socialista Luis Quesada dijo que los retrasos no fueron simplemente el resultado de un complicado procedimiento administrativo sino que surgieron de errores y ambigüedades en las normas aprobadas por el gobierno municipal.
Según documentos revisados por el PSOE, el consistorio tardó casi un año en aprobar las normas y varios meses más en constituir la comisión evaluadora encargada de revisar las solicitudes.
Una vez iniciada la evaluación, tanto el comité como la Secretaría General del consejo advirtieron que varios criterios de puntuación no podían aplicarse objetivamente porque no habían sido definidos con suficiente claridad.
Posteriormente, el comité se negó a recomendar qué solicitantes deberían recibir licencias y solicitó una enmienda formal a las reglas. Advirtió que proceder sin cambios podría dar lugar a decisiones arbitrarias o interpretaciones contradictorias.
Según se informa, los problemas incluyen la dificultad para verificar la experiencia profesional de los solicitantes, la falta de estándares claros para evaluar las habilidades lingüísticas y la incertidumbre sobre cómo se deben calificar los períodos de desempleo.
Los representantes del PSOE sostienen que estas deficiencias han minado la seguridad jurídica de todo el proceso.
La disputa se ha complicado aún más por las apelaciones de solicitantes excluidos provisionalmente bajo condiciones que consideran excesivamente restrictivas.
Quesada destacó casos en los que candidatos habrían sido rechazados porque el consejo consideró que no habían demostrado suficientemente su conocimiento del español.
Dichos solicitantes habían presentado certificados oficiales de formación expedidos por centros públicos de educación de personas adultas gestionados por la Generalitat Valenciana. También habían sido admitidos previamente al examen teórico y lo aprobaron con éxito.
Los socialistas describieron su posterior exclusión por requisitos lingüísticos como difícil de entender y potencialmente contraria a los principios de proporcionalidad y buena fe.
A pesar de que los funcionarios del consejo identificaron y confirmaron los problemas técnicos hace varios meses, Quesada dijo que aún no se habían tomado medidas definitivas para reiniciar el procedimiento.
En lugar de corregir inmediatamente las reglas, el Departamento de Transporte ha solicitado más informes a los funcionarios legales y de desarrollo local. Estos determinarán si se debe modificar la normativa, volver el proceso a una fase anterior o adoptar un sistema utilizado por un municipio vecino como Torrevieja.
Quesada dijo que esta sucesión de revisiones demostró una mala planificación y una incapacidad para gestionar un proceso que debería haberse completado hace meses.
El PSOE advirtió que el retraso perjudica a los solicitantes que siguen sin poder empezar a trabajar mientras esperan una decisión. También está afectando a residentes y visitantes, que siguen enfrentándose a una escasez de taxis en todo el municipio, especialmente durante los períodos de alta demanda.
El partido ha pedido al gobierno municipal que corrija las deficiencias de inmediato, garantice que cada solicitud se evalúe de manera justa y proporcione las garantías legales necesarias para evitar nuevos desafíos.
Quesada instó al ayuntamiento a poner fin a la incertidumbre y completar la adjudicación de las licencias adicionales lo más rápido posible, mejorando las condiciones para los solicitantes y ampliando el inadecuado servicio de taxi de Orihuela.