La Guardia Civil incauta 1.000 litros de gasolina a la empresa de alquiler de embarcaciones de La Manga – The Leader

La Guardia Civil ha incautado más de 1.000 litros de gasolina presuntamente almacenados ilegalmente por una empresa de alquiler de embarcaciones y motos de agua en La Manga del Mar Menor.

La Guardia Civil ha incautado más de 1.000 litros de gasolina presuntamente almacenados ilegalmente por una empresa de alquiler de embarcaciones y motos de agua en La Manga del Mar Menor.

Según los informes, el combustible se estaba utilizando para recargar la flota de la compañía directamente en sus amarres, lo que permitía al operador evitar llevar los buques a una estación de servicio autorizada.

El hallazgo se produjo durante la Operación Finexego, una investigación llevada a cabo por la Unidad Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil con base en Cabo de Palos.

Los agentes comenzaron a investigar tras recibir información de que la empresa con sede en San Javier podría estar almacenando grandes cantidades de combustible sin los controles ni medidas de seguridad necesarios.

Tras una serie de operaciones de vigilancia, los agentes supuestamente observaron que barcos y motos acuáticas repostaban combustible manualmente en el pontón de la empresa.

En posteriores inspecciones se descubrieron numerosos contenedores de gasolina dentro de una furgoneta estacionada junto al embarcadero. Según los informes, también se almacenaron contenedores más grandes en un garaje cercano.

Los agentes descubrieron lo que describieron como una “estación de servicio flotante” improvisada escondida dentro de un cofre de almacenamiento dentro del área de flotación del pontón.

La instalación supuestamente servía para suministrar gasolina directamente a la flota de la empresa sin que las embarcaciones y motos de agua tuvieran que desplazarse hasta estaciones de servicio autorizadas para el transporte marítimo.

Algunos de los contenedores y tanques estaban equipados con mangueras, boquillas de llenado y manijas tipo bomba de combustible, lo que permitía transferir la gasolina directamente a los recipientes.

La inspección estableció que el empresario no disponía de licencia de la Dirección General de Industria y Minas autonómica que autorizara el almacenamiento de combustible o el repostaje de embarcaciones en el lugar.

Posteriormente se confiscaron más de 1.000 litros de gasolina.

El propietario de la empresa ha sido denunciado por presuntos incumplimientos de la Ley de Industria española y de la Ley de Protección Ambiental Integrada de Murcia.

Según la Guardia Civil, el local tampoco carecía de un sistema adecuado de protección contra incendios, a pesar de la importante cantidad de combustible altamente inflamable que allí se almacenaba y manipulaba.

El caso ha sido remitido a las autoridades pertinentes, que decidirán si se deben imponer sanciones financieras o administrativas de otro tipo.