Los diputados de Mallorca debatirán el miércoles los límites de circulación de vehículos y la prohibición de bebidas energéticas y gas de la risa

El Parlamento Balear regresa esta semana de sus vacaciones de verano con un polémico proyecto de ley para limitar el número de vehículos que entran en Mallorca en lo más alto de su agenda. Los diputados votarán el miércoles sobre la consideración formal de la propuesta presentada por el Ayuntamiento de Mallorca, con el objetivo de introducir restricciones la próxima temporada. Los partidos de izquierda, sin embargo, han advertido de que el calendario es “muy ajustado”, mientras que Vox se abstendrá pese a oponerse a la medida.

Los partidos de oposición habían pedido que el proyecto de ley se presentara en una sesión parlamentaria extraordinaria antes del receso de verano. El PP rechazó la solicitud pero respaldó el procedimiento acelerado para reducir a la mitad el tiempo disponible para presentar enmiendas. El portavoz de Més, Lluís Apesteguia, criticó el lunes el retraso y afirmó que “se han perdido dos años” después de que su partido intentara por primera vez iniciar el proceso parlamentario en 2024. “Ya podría haberse aprobado y todas las medidas necesarias para su entrada en vigor ya podrían haberse aplicado”, afirmó.

Vox, que gobierna el Consell de Mallorca junto al PP, ha sido el principal opositor a las restricciones de circulación, que ya han sido aprobadas para el resto de Baleares. El presidente del Ayuntamiento, Llorenç Galmés, anunció la propuesta en septiembre de 2023, pero posteriormente quedó en suspenso ante la oposición de Vox. El partido finalmente se abstuvo en la votación del Consejo y se espera que sus parlamentarios hagan lo mismo en el Parlamento, a pesar de haber calificado previamente la legislación de inconstitucional y haber advertido que podría crear “situaciones absurdas” para los residentes de la isla que viajan entre Mallorca y las otras islas, así como para sus familiares que vienen de visita.

Desde entonces, Vox ha suavizado su postura y no impedirá que el proyecto de ley siga adelante. “Estamos de acuerdo con parte del diagnóstico, pero no con la solución”, afirmó la portavoz parlamentaria del partido, Manuela Cañadas.

El primer pleno del nuevo año político también abordará dos decretos aprobados por el Govern balear durante el verano. Uno cubre a los trabajadores del sector de los primeros años de 0 a 3 años, permitiéndoles recibir sus salarios directamente del gobierno regional y brindándoles un pago adicional para mejorar sus condiciones laborales. El otro introduce la prohibición de vender bebidas energéticas a menores de 18 años y del uso recreativo del gas de la risa. No se espera que el Gobierno encuentre una oposición significativa a ninguna de las medidas.